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“Quería parrillada y piscina para festejar”

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16 may 2018 / 12:00 H.

Había dejado de lado las muñecas, porque no le llamaban más la atención. Su pasatiempo actual era escuchar y bailar salsa y reguetón, además de tomarse fotos con el teléfono que estuviera a su alcance.

Brittany tenía 11 años. “En su habitación no quedaron juguetes ni otros objetos infantiles, pese a que todavía era una niña. Ella cogía un celular, se ponía audífonos y con eso se entretenía”, recordó su padre, Tyrone Morán, durante su velorio, el martes 15 de mayo.

La pequeña cursaba el octavo año de Educación Básica, en un colegio de la ciudadela Huancavilca, en el sur de Guayaquil. En ese lugar habría sido víctima de cinco compañeros, cuatro mujeres y un varón, quienes supuestamente la ataron y golpearon el pasado viernes, en horario escolar, antes del mediodía.

Sin embargo, Brittany no falleció de inmediato. Al día siguiente fue llevada a dos centros de salud y en el último empezó a convulsionar. En ese instante su situación se agravó y murió 24 horas después, detalló el fiscal Wilson Álvarez, de la Unidad de Flagrancia.

En la denuncia asentada por el papá de la niña en la Fiscalía se detalla que Brittany sufrió vómitos y cuatro infartos, que la llevaron a una “muerte cerebral”, a causa de una arteria reventada. Ese detalle también fue confirmado por el funcionario judicial.

El martes por la mañana, el cuerpo de Brittany era velado en su casa ubicada en una cooperativa del sector Las Malvinas, en el sur porteño. Había pocas personas, pero esperaban que por la tarde llegaran algunos compañeros del paralelo B, en el que estudiaba.

“Ya ayer (lunes) también vinieron algunas amiguitas y nos contaron bien algunas cosas. Eso nos aclaró cómo fue atacada mi hija y quiénes fueron. Me dijeron que no es la primera vez que esos muchachos atacan a una compañera, parece que ya están acostumbrados a eso”, comentó Morán.

Y eso ha generado alarma en los demás padres de familias. Incluso, algunos permanecían en los exteriores del plantel para vigilar que no se presenten novedades. Agentes del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) también custodiaban el sitio para evitar posibles actos de vandalismo.

Marisol Armendáriz, madre de un compañero de la víctima, comentó que el lunes, “a la salida de clases, unos muchachos le lanzaron picos de botellas a mi hijo. Son así y uno no sabe en qué momento pueda pasar algo. El año pasado, un estudiante al que molestaban terminó suicidándose”.

El 21 de junio Brittany cumpliría 12 años. “Ella estaba emocionada, esperaba con ansias ese día. Me dijo que quería una parrillada y piscina para celebrar. Ya tenía todo planeado, hasta unas pechugas de pavo habíamos separado, pero lamentablemente pasó todo esto y sus sueños quedaron en nada. Ella, de grande, quería viajar a España para estudiar y convertirse en abogada”, mencionó su padre.

El pasado sábado, antes de que Brittany perdiera el conocimiento, le dijo a sus padres que no quería saber más de ese colegio. “Decía que no quería regresar nunca más, que la cambiáramos. Nosotros le pedimos que esperara para hablar el lunes, pero se nos murió. Y después de eso, ninguna autoridad se ha contactado con nosotros”, enfatizó el papá.

El sepelio de Brittany está previsto para las 17:00 de este miércoles 16 de mayo, en el Cementerio Municipal de Pascuales.

“Habría una sanción de hasta cuatro años”

El fiscal Wilson Álvarez, quien inicialmente conoció el caso, precisó que se debe establecer si los involucrados superan o no los 12 años de edad.

De determinarse que son adolescentes, “habría una sanción de hasta cuatro años de aislamiento, si es que se comprueba que hubo un homicidio culposo, en base al Código de la Niñez y la Adolescencia”, explicó.

El funcionario confirmó que en la Unidad de Flagrancia, en Guayaquil, se registran alrededor de veinte denuncias al mes por agresiones en contra de estudiantes. “Algunas son por sus propios compañeros y otras por quienes quieren obligarlos a vender sustancias”, señaló.

Auditoría en la unidad educativa

La subsecretaria de Educación, Érika Lainez, confirmó que se trató de un caso de “violencia entre pares”, porque estuvieron involucrados estudiantes del mismo nivel educativo y edad. Sostuvo, además, que no se habría tratado de un caso de bullying, porque supuestamente era la primera vez que agredían a la víctima y porque todo habría empezado como un juego, que al final se excedió.

Sin embargo, para establecer la falta de control en la unidad educativa, la funcionaria dispuso una auditoría, para analizar una posible intervención integral y determinar si se emitirán o no sanciones en contra del personal a cargo de la institución.

La subsecretaria confirmó que son cinco estudiantes involucrados y que, como primer paso, se ha contactó a sus padres. El miércoles 16 de mayo el colegio fue intervenido, según informó la directora distrital de Educación, Daniela Shambi.

Caso anterior

A finales de noviembre del año pasado, un estudiante de ese colegio, de la misma edad, se suicidó tras ser víctima de acoso escolar, por parte de algunos compañeros que lo culpaban del robo de una navaja. Lainez precisó que, en ese caso, fueron separados el inspector y el encargado del Departamento de Consejería Estudiantil (DECE).

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