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Los círculos de la muerte se dibujaron en San Pablo

I
13 jul 2018 / 14:52 H.

La madrugada del viernes 7 de julio en el barrio Narcisa de Jesús, de la comuna San Pablo, provincia de Santa Elena, todo transcurría con aparente tranquilidad. Ni siquiera se escuchaban los ladridos de los perros. Solo el viento golpeaba sobre las ventanas de las casas.

Apenas amaneció, el canto melodioso de los pájaros despertó, como de costumbre, a sus habitantes. Pero tan pronto cayeron los rayos del sol, los gritos de miedo de Noelia Laínez alborotaron a todo el barrio. Algunos con la batona de dormir, otros listos para ir al ‘camello’ y los más pequeños a sus centros de estudios, se asomaron para ver qué ocurría.

Noelia recordó que al salir de su casa para dejar a sus niñas embarcadas en el bus que las traslada hasta el colegio, encontró sobre el piso de tierra, afuera de la vivienda de su vecino, un círculo dibujado con sal y aceite. En el inmueble de al lado, donde habita su mamá, Eudocia Laínez, de 70 años, también habían hecho una circunferencia. Esto le ‘congeló’ la sangre.

“¿Es un daño?, ¿es una brujería?, ¿a quién se la quieren hacer?”, se repetía en ese momento la asustada mujer. Pero había más. En otra parte del sector apareció otro círculo de sal y aceite, a solo una cuadra y media, junto a la iglesia Santa Narcisa. Los vecinos quedaron aún más aterrados.

Para su mayor sorpresa, dentro del aro hecho con sal y aceite encontraron una máscara de metal y un pasador blanco.

No obstante, lo extraño es que durante la madrugada no se escuchó a nadie deambular por las calles del barrio. Es decir que “si un ser de carne y hueso hizo esto, no dejó ni las huellas de sus zapatos”, aseguró Janina Nevárez.

Doña Eudocia, viuda desde hace un año, abandonó el miedo y se ‘armó’ de su escoba para botar el mal a la calle. “Yo no me meto con nadie. No le hago daño a nadie. Vivo con una nieta, una jovencita”, mencionó la abuelita aún temblorosa y sollozando.

Ninguno de los que habitan junto a iglesia quería limpiar el circulo diabólico. Más temor aún sentían de agarrar y retirar con sus manos la máscara metálica que habían colocado dentro de la circunferencia.

Por eso, los vecinos llamaron al sacristán de la iglesia para consultar qué hacer. “Temíamos alborotar el mal o que este se nos pegue”, aseguró Nevárez.

Sin embargo debían limpiar el lugar, para evitar que algún niño lo pise. Janina echó tierra sobre el círculo, mientras su vecina Mirian Mayanquer roció agua bendita. “Procedimos como nos dijo el sacristán de la iglesia”, dijeron las mujeres.

A dos cuadras del domicilio de Noelia, junto a una casa de caña, estaba la cuarta circunferencia, con las mismas características. Aquí los vecinos prefieren ‘hacerse los ciegos’. No querían dar crédito a que se tratase de una brujería. “Más bien podría ser una travesura de algún muchacho vago”, opinó Carmen Yagual.

Los esposos Juan Rodríguez y Cyntia Laínez también recordaron que aquella madrugada, en la que ni los perros ladraron, el golpe del viento sobre la ventana de su habitación que da a la calle los despertó sobresaltados. “Era como si quisieran abrir la ventana con las manos”, relató Rodríguez.

Finalmente, Janina rememoró un hecho ocurrido ocho días antes del estremecedor hallazgo. Christian, el segundo de sus cuatro hijos, brincó de la hamaca asustado, porque mientras descansaba sintió un viento helado que le susurró al oído su nombre. Un viento que, como el día en que aparecieron los círculos, advertía algo malo.

“Están llevando a una mujer a la muerte”

Para el santero Ricarty Mendoza, lo encontrado significa que una mujer mayor, de ojos claros y cabello castaño, está llevando a una joven hacia la muerte.

Es un rito, advierte. La máscara significa una mujer que va a sufrir un daño mortal. El aceite es para que le resbale cualquier curación. Y la sal en grano, para que tenga una muerte dolorosa. El círculo es para que permanezca encerrada y no se salve.

Las cuatro circunferencias marcan el lugar por donde ella camina. “Los muertos van a la iglesia y por eso los círculos terminan allí”, explicó el santero. Podría tratarse de una venganza personal.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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