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Viajó 10 horas para matarla

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19 jun 2017 / 13:54 H.

Corrió rápidamente y lanzó algunos disparos para evitar que lo atraparan. La oscuridad y los frondosos matorrales contribuyeron a que sus compañeros no lo pudieran detener. Lo buscaron desde las 20:40 del pasado sábado y no dejaron de hacerlo hasta hallarlo, ocho horas después, entre la maleza, junto a un canal de aguas lluvias.

Los investigadores ansiaban ubicarlo con vida para que respondiera por la muerte de su expareja, pero Wilson Gerardo Arévalo Colcha estaba muerto, con un disparo en el costado izquierdo del cráneo y con su arma aún empuñada en la mano izquierda, con el dedo índice en el gatillo.

El cadáver estaba a 200 metros de la prevención de la Escuela de Formación de Policías de la parroquia Atahualpa, cantón Santa Elena, cerca del kilómetro 115 de la vía Guayaquil-Salinas. El fallecido yacía en el suelo con el rostro hacia abajo y con su brazo izquierdo cruzado por debajo de su cuerpo.

Viajó 10 horas para matarla

Arévalo Colcha tenía 33 años y era miembro de la Dirección Nacional Antinarcóticos (DNA). La noche del sábado, habría llegado desde Quito para intercambiar algunas prendas de vestir con su expareja, que ambos conservaban desde que terminaron la relación hace cuatro meses.

La exmujer era la policía Geomayra Mariela Arévalo Aroca, de 23 años, quien cumplía funciones en ese instituto policial.

De acuerdo a un informe preliminar, la agente Verónica Benavides relató que Wilson Gerardo llegó a las 20:15 y se identificó como miembro policial y solicitó ver a su ex. Luego, la joven salió a recibirlo e ingresaron a la prevención para conversar.

De ahí, pasó cerca de media hora y la testigo escuchó dos detonaciones. Eran las 20:40. Arévalo Colcha salió en precipitada carrera y se dirigió a los matorrales que están en la parte posterior de la escuela policial. En el trayecto hizo algunos disparos, pero antes del último hubo una pausa.

Viajó 10 horas para matarla

En ese instante, Arévalo habría realizado una publicación en su cuenta de Facebook, pues a las 20:48 registra el siguiente mensaje: “Perdón, familia, por todo. Los amo (sic)”.

Acto seguido se suicidó, pero ocho minutos antes presuntamente había acabado con la vida de Geomayra Mariela, quien fue hallada sobre un charco de sangre, con disparos en las regiones frontal y lateral de su cráneo, según los escritos policiales. La joven vestía un uniforme deportivo.

Viajó 10 horas para matarla

Femicidio

“La Fiscalía y la Policía coincidimos que se trató de un femicidio y que luego hubo un suicidio. El hombre mató a su exconviviente y luego se disparó”, confirmó el fiscal Wágner Sella Zambrano, de la Unidad de Flagrancia de Santa Elena.

El funcionario reafirmó que la chica (Arévalo Aroca) “iba a ingresar a su guardia a las 23:00 y él llego desde Quito, donde prestaba sus servicios en Antinarcóticos, solo para matarla y luego autoeliminarse”.

Al lugar arribaron algunos equipos de Delitos Contra la Vida (Dinased) y Criminalística, quienes realizaron el levantamiento de los cuerpos y verificaron las cámaras de seguridad. Además, recogieron indicios y retuvieron el celular del victimario.

La esperaban en Daule

Geomayra Mariela era oriunda del cantón Daule, en la provincia del Guayas. Al mediodía de ayer, amigos y compañeros de la víctima acudieron a la ciudadela Marianita 5, donde habitaba, para esperar la llegada de sus restos. Al sitio también asistió personal del Comando cantonal para alistar los honores policiales.

La agente Mariuxi Arcentales Carrasco, quien labora en la Secretaría de esa dependencia, relató que fue compañera de la víctima en la academia policial de Guayaquil.

“Ella siempre fue sencilla y humilde. Su sueño era ponerse el uniforme policial para recompensar todo el esfuerzo que habían hecho sus padres”, expresó.

Por su parte, la policía Gabriela Icaza Alemán destacó que Arévalo Aroca fue una de sus mejores compañeras de la duodécima promoción. “Cuando nos encontrábamos por las calles de su natal Daule nos abrazábamos y conversábamos de nuestro trabajo”, señaló emocionada.

Detalles del caso

“Aprovechó cuando se quedó solo...”

Según el fiscal Wágner Sella, Wilson Arévalo “aprovechó cuando se quedó solo con la víctima para dispararle” porque la otra agente que estaba en el sitio con ella se habría alejado un momento. En el suceso fue usada una pistola Glock, de 9 milímetros, precisó el investigador.

En el lugar de los hechos, algunas personas comentaron que el victimario habría llegado con un peluche y que la joven supuestamente tenía una nueva pareja, de quien habría quedado embarazada. Sin embargo, el fiscal apuntó que en los vídeos de seguridad se observa a Arévalo Colcha solo con una funda de ropa. Y, por el supuesto estado de gestación, señaló que eso se determinaría en la autopsia.

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