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Pesca vivencial para difundir su arte

Manabí ·
I
14 feb 2018 / 00:00 H.

Tenía 12 años cuando sus pies se posaron sobre la resbalosa superficie de una fibra pesquera.

En su natal comuna de Salango, ubicada en el cantón Puerto López, el 85 por ciento de la población se dedica a la pesca, y Rubén Baque aprendió el oficio de sus ancestros desde pequeño.

El artesano, de 41 años, amplia sonrisa y piel tostada por el sol, recuerda que de ese grupo de hombres de mar habían unos que no lanzaban sus redes en el azul infinito, sino que se sumergían en él.

Fue así como se convirtió en pescador buzo en su comuna, que a nivel nacional recoge la mayor cifra de personas dedicadas a esta actividad ancestral, que según Baque, poco a poco estaría siendo desplazada por la pesca industrial.

Él es uno de los 15 integrantes de la Asociación de Producción Pesquera Artesanal de Buzos de Salango que sienten temor de que su arte desaparezca y buscan medidas alternativas para preservar su actividad como una tradición y hasta promoverla como un atractivo turístico en Puerto López.

“La expectativa es dar a conocer el trabajo de los pescadores. Que los turistas no solo vengan a ver a las ballenas o los arrecifes, sino que vean la otra parte de las actividades económicas en la zona, que es la pesca artesanal de mano de los propios actores”, dijo.

Lo que pretenden, añadió, es mostrar el arte de la sumersión para extraer productos marinos como la langosta, peces de paso, ciertos moluscos de forma artesanal, a través de un ‘museo’ vivencial.

Esto como una medida alternativa de ingresos cuando no puedan realizar la actividad, como por ejemplo cuando hay aguajes, veda de las especies, fenómenos naturales u otros factores que pongan en riesgo su vida.

Ecomuseo

Pesca vivencial para difundir su arte
Los pescadores buzos actualmente usan compresores para descender.

Este arte propio de las culturas costeras llamaron la atención a un grupo de investigadores de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), que desde hace tres años trabaja en la zona para implementar un Ecomuseo de la Pesca Artesanal.

Las investigaciones incluso interesaron a la Universidad de Cádiz, en España, que se sumó a la iniciativa hace un año.

De acuerdo a Fernando Represa, investigador de la Uleam y coordinador del proyecto, con este trabajo de cooperación internacional buscan que no solo los propios habitantes de la zona, sino también turistas nacionales y extranjeros conozcan las raíces, tradiciones y la labor de los pescadores artesanales.

Explicó que el ecomuseo tendría como ‘actores’ a los propios artesanos y el ‘escenario’ es el mismo territorio, donde se demostrarían aspectos de la vida de los pescadores y su arte.

“Busca incentivar a que haya personas que se dediquen a la pesca vivencial, pero de una manera organizada porque la barca de un pescador no puede ser turística.

Tienen que capacitarse y obtener permisos para tener doble actividad económica”, precisó.

Disminuyen los recursos

Pesca vivencial para difundir su arte

No solo la pesca industrial es una supuesta amenaza para este grupo, sino también la disminución de los recursos. Miguel Urrunaga se ha dedicado a la pesca desde niño y asegura que cada vez bullen menos peces en sus trasmallos.

En su lancha sale a buscar pámpano, camarón y a veces camotillo, desde la parroquia Machalilla, donde también actuaría el ecomuseo.

A él también le llama la atención compartir sus conocimientos ancestrales, como las fases lunares adecuadas para adentrarse en el mar o cómo saber dónde dirigir los motores cuando están en la lancha. “Esto es algo que nosotros aprendemos en el agua”, señala mientras su lancha se adentra en el océano.

Baque también cree que es importante difundir aspectos de su actividad. Por ejemplo, que los pescadores buzos en la localidad, antes de 1975, entraban al agua con el único ‘motor’ de sus pulmones y que, según los relatos de sus ‘maestros’, algunos morían por la presión.

Esta era una actividad que antiguamente realizaban para llevar los alimentos al hogar.

También que ellos eran los encargados de extraer la concha spondylus, más conocida como ‘El oro rojo de los incas’, que fue utilizada como moneda por las antiguas comunidades que se asentaron en la zona y el país.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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