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Las redes sociales dicen más de lo que crees

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15 feb 2018 / 00:00 H.

Actualizar las redes sociales con una foto o un simple estado se ha convertido en una actividad cotidiana. Un recuerdo, opinión o afición encontró el espacio perfecto en el escaparate virtual.

Compartir información en una red social resulta casi una actividad inconsciente que contrae riesgos, en especial para los más jóvenes. Los niños son especialmente vulnerables a la exposición en redes sociales ya que, sin darse cuenta pueden llegar a compartir demasiada información.

El informe del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) para febrero de 2018 indica que “la posibilidad de que el acceso casi universal pueda hacer que los niños se conviertan en blanco de agresiones potenciales de diversa naturaleza preocupa a las familias”. La situación se vuelve más preocupante cuando factores como el ciberbullying, o ciberacoso; acoso virtual o ‘grooming’; consumo de contenidos inapropiados; uso indebido de datos personales y la ludopatía o apuestas online entran en la ecuación.

Un candado de juguete

Unicef indica que pese a las campañas que se realiza para evitar que los menores entreguen ‘información de más’, “muchos niños aun no son conscientes de esto y muestran muchos datos personales en sus perfiles”.

Según los datos de 2016, factores como fotografías, edad, número de teléfono y código postal son datos que se muestran en los perfiles de redes sociales.

Las redes sociales dicen más de lo que crees
Garmendia et al, 2016

Unicef ha desarrollado varias campañas que orientan a los pequeños sobre el uso correcto de su privacidad en internet.

#NoSeasEstrella es la más reciente campaña de Unicef. El video de la campaña evidencia cómo esos pequeños datos compartidos con en redes como YouTube, Facebook, Twitter y Snapchat pueden llegar ir demasiado lejos.

¿Qué hacer?

El psicólogo clínico Frank Armijos recomienda no caer en los extremos. Los padres no pueden prohibir el uso de redes sociales. Sin embargo, es necesario que los chicos reciban la debida orientación y control. Para él, los adolescentes entre 12 y 13 años deben empezar a utilizar las redes sociales con supervisión.

Lo importante es que los niños entiendan que las personas que encuentran en la red pueden estar en cualquier lugar, ya sea del otro lado del mundo o cruzando la calle, señaló el experto. También indicó que los padres deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

- Afianzar la comunicación entre padres e hijos, sin gritos ni imposiciones. Armijos menciona que esto no es una entrevista donde el padre acribilla con preguntas, más bien la comunicación debe ser fluida de mutua confianza.

- El niño tiene que conocer sus limitaciones, que la supervisión “no es por él, sino para él”. Si se controla una red social no es porque él tiene la culpa, más bien es para protegerlo.

- Cuidar a los niños de las páginas de creepypasta (páginas dedicadas a recopilar y mostrar la mayor información sobre historias de terror, retos o contenido inadecuado).

Lo que no debe ser público

-Datos familiares, fotos y direcciones

Algunas consecuencias del abuso del mundo virtual

-Problemas de aprendizaje

- Problemas de comportamiento

-Insomnio

-Cambio en el comportamiento

-Aislamiento

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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