ACTUALIZADO A LAS
07:27

La epidemia de suicidios por fabricar iPhones

China ·
I
19 jun 2017 / 17:28 H.

Hon Hai Precision Industry es la empresa china de manufactura tecnológica más grande del mundo con 1.3 millones de empleados entre sus sucursales de América, Europa y Asia. Es mejor conocida como Foxconn y entre sus fabricas más grandes destaca la de Longhua.

Y no solo por su gran número de empleados (400.000), sino también por la controversia que se ha generado en los últimos años en torno las condiciones a las que se enfrentan dichos trabajadores. Esta sede de Foxconn se dedica principalmente a la fabricación masiva por encargo.

Cuenta con una cartera de clientes muy seleccionada y entre los productos que fabrica destacan consolas de PlayStation 4 y Xbox 360, cámaras GoPro, entre otros. Pero sin duda el mejor cliente es el gigante tecnológico Apple, que se sirve de la compañía para ensamblar iPhones.

La epidemia de suicidios por fabricar iPhones

En el 2010 la empresa se enfrentó a una crisis mediática debido a un elevado número de suicidios de sus trabajadores. Varias empresas para las que trabajaba Foxconn se manifestaron e incluso enviaron comisiones de investigación con el fin de determinar si estos suicidios estaban relacionados a causas laborales.

El mismo Steve Jobs declaró “estamos atentos a esto”, según The Guardian, cuando se le preguntó qué opinaba sobre la elevada tasa de suicidios en la fábrica que ensamblaba sus productos.

A pesar de haberse reportado 14 muertes y 18 intentos de suicidio, el hermetismo con el que se maneja esta compañía no permitió esclarecer completamente el panorama. Ingresar al recinto industrial es tarea casi babilónica, relata Brian Merchant, periodista de The Guardian, quien logró infiltrarse a la amurallada “ciudad Foxconn” bautizada así por su gran tamaño de aproximadamente tres kilómetros cuadrados.

La única forma de conocer lo que sucedía adentro, antes de la infiltración de Merchant, era a través de las cartas que dejaban los suicidas.

El reportero de The Guardian, relata que aunque allí no hay “niños explotados con las manos ensangrentadas” como se podría pensar. Sin embargo, sí existe un ambiente devastador que lo acapara todo.

“Nadie sonríe, nadie bromea y todos los pasos parecen estar estructurados milimétricamente. Es como si los trabajadores no tuvieran alma...” Todo se debe al inmenso estrés, largas jornadas y promesas sin cumplir por parte de la administración que en varias ocasiones se ha comprometido a mejoras salariales y pago de horas extras puntuales.

Los trabajadores deben cumplir con un mínimo de fabricación de 600 dispositivos diarios. Detenerse para ir al baño es tarea casi imposible. Viven dentro de las instalaciones, comparten pequeños cuartos con 7 personas y los baños son muy escasos.

Desde las ventanas de sus cuartos pueden observar la libertad, aquella libertad a la que ellos han renunciado, pues aunque las condiciones de Foxconn no son las mejores, todos llegan por voluntad propia. La compañía ha tratado de evitar esta ola de suicidios colocando redes alrededor de los edificios para detener a los cuerpos que saltan por las ventanas.

La epidemia de suicidios por fabricar iPhones
Empleado de Foxconn en uno de los dormitorios.

En 2012 un grupo de 150 trabajadores se paró en una azotea y desde allí amenazó con cometer un suicidio masivo en protesta a las condiciones en que debían laborar. La empresa ofreció mejoras; pero esencialmente fue solo un discurso para evitar que se suicidaran. Xu es un extrabajador que acompañó a Merchant durante esta travesía y también dio su opinión sobre la experiencia que debió vivir en Foxconn.

“No es culpa de Apple, es culpa de Foxconn”; sin embargo, asegura que “nadie podrá cambiar nada. Nada va a mejorar nunca”. Además, indicó que los datos de muertes por suicidio que ventila la empresa, son irreales, pues los números ascienden mucho más lejos de lo que se reporta.

Asimismo, en 2016 un grupo de menor número intento lanzarse de un techo exigiendo mejoras salariales, las mismas que según Xu, fueron escuchadas y aceptadas finalmente para evitar involucrar a la prensa.

Por su parte Apple, ahora a cargo de Tim Cook, visitó en 2011 la fábrica para establecer algunas políticas que garanticen mejores condiciones para los trabajadores. Pero hasta la fecha, no se ha visto ninguna mejora después de diez años.

LEE TAMBIÉN
LEE TAMBIÉN
Instagram Diarioextra