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De la vagina a la mesa

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13 sep 2017 / 19:22 H.

El desayuno es considerado la comida más importante del día. Una buena forma de complementar una dieta balanceada es incluyendo yogur natural. Y mientras más natural, mejor...

¿Qué tal uno hecho con secreciones vaginales? No se trata de una broma: existen mujeres que lo han probado y lo recomiendan. Su argumento: la vagina tiene millones de bacterias benéficas para el cuerpo. Y una de las más importantes se llama lactobacilo, que se genera también a través de la leche, yogur y queso.

La creadora de esta inimaginable y polémica receta es Cecilia Westbrook, quien un día se preguntó qué tan bueno sería hacer un yogur con todas las propiedades benéficas que tiene su propia vagina.

Luego de notar que existían muchas recetas que incluían semen como ingrediente principal, Westbrook intentó encontrar fórmulas que incluyan también fluidos vaginales, pero... ¡nada! “¿Por qué hay un libro de cocina entero dedicado a recetas con semen y nada en Google sobre cultivar con nuestro flujo?”, se preguntaba Westbrook en una entrevista con Vice.

Y es que hace un par de años el chef Paul Photenhauer publicó el libro ‘Semenology’, una especie de manual del líquido seminal para un ‘bartender’. A partir de este libro se han creado recetas de cocteles porque, según su experiencia, el alcohol mejora el sabor del semen. En redes sociales se ha hecho famoso su mojito cubano. Sin embargo, el chef también aplicó su receta a otras bebidas suaves como el café.

A partir de ese momento la curiosidad de Westbrook aumentó y comenzó a investigar en serio, hasta que preparó su propia versión de yogur, literalmente. El primero que hizo sabía amargo, picante y casi como un hormigueo en la lengua. Lo comparó con el yogur indio y lo comió acompañado de arándanos azules.

¿Cómo hacerlo?

La creadora del yogur vaginal, ayudada con una cuchara de madera, sacaba sus secreciones y las agregaba a la leche. A la mañana siguiente la magia de la biología había hecho su efecto y los probióticos se desarrollaban en el lácteo, lugar idóneo para la reproducción de bacterias. Esta bebida era parte de su primera comida del día.

¿Qué hay del sabor?

Según Westbrook, al principio era ácido y picante, además de provocar un hormigueo en la lengua... ¿Lo probarías?

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