Las tropas tailandesas apoyadas por blindados se han abierto paso tras derribar las barricadas y avanzan hacia el epicentro del campamento de los camisas rojas en el corazón comercial de Bangkok, observó Efe.
Al menos dos personas han resultado heridas de bala en el tiroteo librado por los soldados y los manifestantes en uno de los accesos a la zona y en cuyo interior hay unas 3.000 personas.
Los vehículos blindados derribaron las barricada levantadas por los camisas rojas, que previamente los manifestantes habían incendiado para dificultar el asalto de las tropas al campamento, de unos tres kilómetros cuadrados de extensión.
La humareda del incendio y los tiroteos llevaron a la dirección del hospital de Chulalongkorn, que se encuentra muy cerca de la barricada, a preparar la evacuación de los enfermos.
Los soldados por medio de megáfonos pidieron antes a los manifestantes que abandonaran la zona que ocupan desde hace casi seis semanas para forzar la disolución del Parlamento.
Cerca de 3.000 manifestantes permanecen en el interior desde que muchos abandonaron la base tras la ola de violencia en la que murieron al menos 39 personas y una 280 resultaron heridas, de acuerdo a los últimos datos oficiales
"Por favor salgan inmediatamente. Los oficiales va a llevar a cabo un operación", decían los militares.
Los militares lanzaron chorros de agua contra las barricadas de neumáticos levantadas alrededor del campamento de los camisas rojas, que sucesivamente las rociaban de combustible para prenderlas fuego.
Las disensiones surgidas entre los 24 cabecillas del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, a raíz de las diferentes estrategias que unos y otros defienden para conseguir la disolución del Legislativo, han erosionado también la protesta.
La renuncia de Veera Musikapong a continuar como uno de los líderes del frente antigubernamental fue suficiente para que sus leales recogieran sus bártulos y se marchasen a sus respectivas provincias, en medios de transporte facilitados por las autoridades
Con la protesta en recesión, el frente aceptó la propuesta hecha por 64 miembros de la Cámara Alta, integrada por 150 senadores, de mediar para acordar con el Gobierno un alto el fuego y pacificar la situación.
No obstante, unas horas después el Gobierno criticó la oferta de los senadores e insistió en que las conversaciones se retomarán después de que los camisas rojas pongan fin a la protesta.
Los líderes del frente propusieron el pasado domingo retomar las conversaciones a cambio de que el Ejército retirara a las tropas, cuya presencia en las calles desató la peor ola de violencia vivida en el país desde la matanza de manifestantes perpetrada por los soldados en 1992, a raíz de las protestas para exigir el retorno de la democracia.
El Gobierno tailandés retiró la pasada semana su propuesta de celebrar elecciones en noviembre, cuando las negociaciones con los camisas rojas se estancaron y sus cabecillas dieron marcha atrás a su compromiso inicial de abandonar la protesta.
Los recientes enfrentamientos entre manifestantes y soldados han causado además unos 280 heridos, pero desde que a mediados del pasado marzo comenzaron las protestas el total alcanza los 1.650.
Desde entonces, al menos 68 personas han perdido la vida por disparos o explosiones de granadas u otros artefactos.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.
Todos los derechos reservados © 2012 .
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.