Los nuevos horarios que rigen desde la semana pasada en todo el país para la venta de licor y la atención de los centros de diversión no detuvieron los hechos de sangre en el norte de Quito, donde cuatro personas fueron asesinadas, entre ellas un extranjero, durante la semana que finaliza.
Según la Policía, dos hermanos fueron asesinados por una supuesta venganza, porque uno de los sujetos conocía a las víctimas.
Un ciudadano de Afganistán murió de varias puñaladas en una gresca callejera, mientras que el asesinato dentro de un bar, registrado la noche del viernes, ocurrió porque uno de los clientes, al calor de los tragos, armó un escándalo y fue apuñalado presuntamente por el dueño del local, quien está detenido.
Hermanos baleados
La música, la bebida, la lujuria y el deseo carnal fueron interrumpidos abruptamente cuando las balas zumbaron dentro del night club 122. Dos de los clientes fallecieron luego de que algunos proyectiles impactaron en sus cuerpos.
Los hermanos Walter y Mario Robayo estuvieron en el local de diversiones nocturno, ubicado entre la avenida Diez de Agosto y Pérez Guerrero, pasando momentos de distracción, cuando repentinamente ingresaron dos sujetos desconocidos, quienes sin motivo sacaron a relucir armas de fuego y dispararon.
Las víctimas mortales fueron Walter y Mario, de 30 y 38 años respectivamente, quienes recibieron varios balazos en sus cuerpos. El primero murió minutos después en una clínica, mientras que el segundo falleció la tarde del jueves en el hospital Eugenio Espejo, debido a la gravedad de las heridas.
El incidente ocurrió pasadas las 20:00, causando alarma en los bebedores y las trabajadoras sexuales, quienes buscaron desesperadamente un lugar seguro para evitar ser alcanzadas por los disparos.
Después de la balacera, la Policía se hizo presente en el lugar y verificó que en el night club habían dos heridos graves, uno de ellos fue embarcado en un patrullero y llevado a una casa de salud cercana, pero falleció por la noche.
Para uno de los testigos del hecho de sangre, los dos individuos que estaban en el local serían dos “chulos” de las “nenas”, porque hace días uno de los fallecidos tuvo un incidente con una muchacha.
Los dos homicidas, para evitar que una de las víctimas quede con vida y así los pueda reconocer, decidieron eliminar a los dos hermanos, que por pasar un momento de diversión nocturna, bebiendo y observando los cuerpos semidesnudos de las jóvenes meretrices encontraron la muerte.
Afgano acuchillado
En una riña violenta y sangrienta fue acuchillado el ciudadano afgano Ahmad Farid, de 23 años, cuando se encontraba con varios amigos.
Ahmad y sus compañeros pasaban por la avenida Juan León Mera y calle Pinto, sector de La Mariscal, cuando repentinamente ocurrió un gresca, donde salieron a relucir armas cortopunzantes.
El más afectado fue el extranjero, quien recibió varias puñaladas en diferentes partes del cuerpo, quedando gravemente herido.
El joven afgano fue auxiliado y llevado de urgencia al hospital Eugenio Espejo, donde falleció producto de las graves lesiones de arma blanca que recibió en el pecho, espalda y otras partes del cuerpo.
Asesinato en un local
La noche del viernes, dentro del local Iguana Fe, fue victimado de una puñalada en el pecho José Alejandro Herrera Chávez. El presunto homicida sería el esposo de la dueña del negocio, quien fue detenido por la Policía para investigaciones.
Herrera, un agricultor de 45 años, en compañía de unos amigos, llegó pasadas las cinco de la tarde a beber y divertirse, pero aproximadamente a las 23:00, al quedarse solo porque sus amigos se retiraron del sitio, había armado un escándalo.
Dentro del lugar de diversión, ubicado entre las calles Diego de Almagro y Santa María, sector La Mariscal, se habría producido la riña entre José Herrera y la pareja de la propietaria del local, cuando José intentó bailar con ella.
Esa acción enfureció al esposo, quien reclamó al cliente por su mal comportamiento. Según la dueña del local, Herrera agarró un cuchillo que estaba en la barra e intentó agredir a su pareja.
El ofendido habría logrado arrebatarle el arma blanca a José, quien recibió una certera puñalada en el tórax y murió.
Para evadir la responsabilidad del homicidio, el implicado intentó convencer a su mujer que diga a la Policía que José Alejandro se suicidó, aseguró la propietaria a las autoridades.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.
Todos los derechos reservados © 2012 .
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.