El temblor de 7.2 que causó pánico a los ecuatorianos el jueves pasado y que se sintió muy fuerte en la zona de El Carmen, provincia de Manabí, tenía asustados a los moradores en las calles. De repente se escuchó un fuerte estruendo y todos pensaban que el sismo se repetía, pero en realidad fue el golpe de un carro sobre el asfalto que se accidentó y cayó a un barranco. El resultado fue: tres muertos de una misma familia y otra persona herida.
El accidente sucedió en el kilómetro 26, frente al cementerio del sitio llamado Puerto Nuevo, en la vía El Carmen-Pedernales. Ellos viajaban en un Chevrolet Aveo, color plomo, de placa PBA –8396, conducido por Silvia Janeth Suárez Merchán, de 24 años, desde Pedernales, donde estuvieron de vacaciones y regresaban a Quito de donde eran oriundos.
Nadie se explica cómo en una carretera que está en buenas condiciones haya ocurrido este percance donde fallecieron: Julio Suárez, quien era militar y esposo de Lorgia Merchán, que también murió, así como Danny Wenceslao Cisneros Sánchez, quien hace poco tiempo se había graduado como médico y era el novio de Silvia, hija de la pareja de fallecidos, quien por un milagro está con vida.
Los familiares llegaron la noche del jueves desde El Condado al norte de Quito hasta El Carmen y luego se llevaron los féretros con los cuerpos hasta la capital, pero el sepelio lo van a postergar hasta el lunes próximo, debido a que esperan a una hija de la pareja fallecida que reside en la China.
Rumbo a una clínica
Solo Silvia logró salvarse gracias a que se activó de manera automática el sistema de airbag, no así los demás acompañantes que perecieron y tuvieron unas trágicas vacaciones.
La gente llegó hasta el lugar y aún escuchaban los gritos de la sobreviviente que pedía auxilio y que no la dejaron morir. Ella de inmediato fue trasladada en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos de El Carmen hasta Santo Domingo, donde quedó asilada. Sobre la maleza y al filo de una quebrada quedaron los cadáveres destrozados de sus familiares.
Así de esta manera una familia capitalina que llegó a Pedernales-Manabí, para disfrutar de unas lindas vacaciones, terminó en el cementerio. El carro destrozado fue rescatado del sector del accidente y llevado a los patios de la Policía. Peritos investigan para determinar los motivos del percance que vistió de luto y dolor a una familia capitalina.
Versión de la sobreviviente
Silvia Suárez Merchán, quien conducía el automóvil Aveo gris, dijo que una camioneta roja, doble cabina, trataba de rebasarla, cuando frente a ellos venía un camión y para no chocarse con ese pesado automotor la camioneta le cerró el paso, por lo que ella frenó bruscamente.
Al hacer esta maniobra perdió el control de su carro saliéndose de la vía y tras rodar cerca de 40 metros cayó por un barranco, y fue a dar a una profunda zanja donde hay en unos pastizales. Como producto del fuerte impacto fallecieron sus familiares.
Los muertos y la chica herida quedaron atrapados en el carro, por lo que fue imposible para los comuneros sacarlos, por lo que tuvieron que esperar la llegada de los rescatistas del Cuerpo de Bomberos de y la Policía.
Otros familiares de las víctimas les dijeron a los agentes del orden que aprovechando de las vacaciones sus allegados se trasladaron a Guayaquil, Salinas, Puerto López, Manta, Bahía de Caráquez, llegando el martes a Pedernales, donde vive un pariente.
El jueves decidieron regresar a la capital, pero tres de ellos solo arribaron dentro de ataúdes.
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