Redacción Guayaquil
El descontentó era general. Los familiares de varios de los internos de la cárcel de máxima seguridad de Guayaquil protestaban en la entrada al recinto, pues aducían que se violaban sus derechos.
El rumor de una huelga de hambre por parte de los reclusos se corrió por todo el centro penitenciario. La causa de la protesta sería un supuesto abuso en el trato que reciben los presidiarios.
Cerca de las 10:00, Stalin Hernández Matute, familiar de Ricardo Celi, alias el “Tigre”, salió del interior de La Roca, como emisario de los presos, manifestando “que ellos se mantendrán sin probar bocado hasta que se escuchen sus reclamos”.
Familiares reclaman
Por su parte algunas de las esposas de los reos se quejaban de no poder ver a sus maridos normalmente. Según Juliana Iturralde, las visitas solo se dan los miércoles y sábados por un lapso de 30 minutos.
Iturralde agregó que “la comunicación entre los presos y sus familiares se torna casi imposible”. La señora afirmó que “solo pueden tener contacto a través de una vitrina de vidrio con intercomunicadores por los que se filtran ruidos y no se puede entender bien la conversación”.
Los ánimos se caldeaban con el pasar de los minutos y la olla estalló cuando por la puerta del centro de reclusión emergió la directora Marien Segura.
Segura debía comparecer ante la Fiscalía luego de que los familiares de los internos pusieran una demanda por presuntas violaciones a los derechos de los reclusos.
La iracunda parentela esperaba resultados pronto y aseguró que no descansarán en su lucha.
Se aplazó la audiencia
La directora del Centro de Rehabilitación Social #2, Marien Segura Reasco, no pudo comparecer ayer ante la Fiscalía.
La autoridad penitenciaria fue notificada ocho días antes para que rinda su versión voluntaria sobre las presuntas “regularidades en la violación de los derechos de los detenidos”, pero llegó tarde a la cita.
Marien Segura se presentó con diez minutos de atraso ante el fiscal a cargo Andrés Villegas, quien prefirió cambiar la audiencia para otro día.
Estaba acompañada de sus guardaespaldas, quienes impidieron a los periodistas acercarse a ella. “Los voy atender a todos en una rueda de prensa que los convocará después”, fue todo lo que dijo la directora y desapareció en medio de sus protectores.
Hasta la Fiscalía ubicada en el edificio Fénix, en las calles Pedro Carbo y Aguirre, también llegaron los familiares de los reos para exigir a la directora “que se los trate con respeto y dignidad porque los detenidos también son seres humanos”.
Los presos de la cárcel de máxima seguridad se encontrarían en huelga de hambre desde hace ocho días, según el representante de los Derechos Humanos, Francisco Zambrano, quien a la vez expresó que la huelga es liderada por los hermanos Ostaiza y Óscar Caranqui con el fin de que las autoridades carcelarias los traten de acuerdo a la Constitución y la ley.
Argumentaron que la salud de cuatro detenidos se agravó entre la tarde y noche del lunes, pero que no permitieron el ingreso de las ambulancias del 101.
“Si le pasa algo a mi familiar responsabilizó directamente a la directora”, sentenció Lili López, quien tiene a su conviviente Luis Ramírez tras las rejas de La Roca.
Hasta la Fiscalía también llegaron varias mujeres que respaldan a los reclusos. Eran las esposas, amigas y familiares. Marien Segura Reasco no tardó mucho, llegó, saludó y después de escuchar el argumento del fiscal por su tardanza, salió. Las féminas y los representantes de la Cedhus no lograron escuchar la versión de la autoridad.
Ellas salieron minutos después dispuestas a poner la respectiva denuncia por el “atentado contra los derechos de sus familiares presos”. Entre las peticiones que hacen los detenidos están: Se los trate de una manera digna, necesitan de agua, buena comida, médicos y las visitas de sus familiares
(YIE - BHP)
“Están pasando de un régimen a otro”
En una entrevista telefónica, la directora nacional de Rehabilitación Social, Alexandra Zumárraga, manifestó que “los internos están pasando por un período de crisis, producto del nuevo régimen al que están siendo sometidos”.
La funcionaria dice que las nuevas condiciones en las que permanecen los reclusos de La Roca “son diferentes a las que estaban acostumbrados en la Penitenciaría del Litoral, en la que gozaban de ciertas comodidades”.
Otro aspecto que destacó Zumárraga fue el problema de adicción a los narcóticos detectados por los médicos de la Cruz Roja en algunos de los presidiarios. Según ella, este factor “sería una de las principales causas del comportamiento hostil de ciertos reos”.
En cuanto al caso de Óscar Caranqui, Zumárraga manifestó “que se encuentra recluido en la cárcel de máxima seguridad, luego de que se determinara que el ex penal García Moreno, de Quito, no presentaba las seguridades necesarias”.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Expreso.ec se reserva el derecho de editar o no publicar aquellas opiniones que no cumplan con un uso apropiado del lenguaje.
Todos los derechos reservados © 2012 .
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.