Joffre Lino, Santa Elena
El cumpleaños número 56 de Serafín Saulón Cárdenas Calderón sin duda que será recordado por siempre. Justo el día del onomástico de aquel humilde minero dedicado a las labores de buscar oro en el Oriente ecuatoriano, logró encontrar el tesoro más deseado: reencontrarse con su hija después de 26 años.
No le importó viajar más de veinte horas desde la población Puerto Libre en la provincia de Sucumbíos, donde ahora reside, para llegar a la provincia de Santa Elena y abrazar a su hija Lorena y conocer a sus tres pequeños nietos que lo esperaban con ansias.
Fue gracias a una publicación de EXTRA, el Diario de mayor circulación en el país, que Lorena Cárdenas Reyes, de 28 años, alcanzó “el milagro”, como ella lo calificó, de conocer a su padre, para llenarlo de besos y presentarlo a sus tres vástagos que añoraban tener un abuelo.
El gran día fue el pasado domingo 29 de agosto que arribó a esta provincia Serafín Saulón Cárdenas Calderón. Antes de su llegada desde el Oriente llamó a la redacción peninsular para pedir que EXTRA estuviera presente en el reencuentro con su pequeña Lorena, como él le dice, pues cuando la vida los separó la niña apenas tenía 2 años.
“Laboro en las minas y no puedo leer el periódico todos los días, pero en casa somos fanáticos de EXTRA, por eso ese día que salió la nota de que mi hija me buscaba, yo estaba en mi trabajo, el fin de semana que salí al poblado un amigo me mostró la publicación, corrí a la casa a revisar los diarios y me puse en contacto con ustedes”, contó aún nervioso.
Una llamada telefónica a Lorena, para indicarle que teníamos noticias de su padre, puso más intranquilo a Serafín, quien escuchaba las preguntas que hacía su hija: “¿Dónde está?, ¿cómo me comunico con él?, sabe una cosa, mi mami me dijo que hoy es su cumpleaños”.
Sin mencionar la sorpresa que le teníamos le indicamos que no salga de su vivienda para conversar sobre el tema.
El nerviosismo del recién llegado era evidente, el sudor corría por su frente y brazos. “Vamos, estoy preparado para verlas”, nos dijo antes de emprender el viaje al barrio Narcisa de Jesús, un sector urbano-marginal de la capital provincial.
Después de varios minutos llegamos al sitio y para no levantar sospechas trasladamos a Cárdenas Calderón en un taxi amigo que se ubicó a tres cuadras del inmueble de la chica. “¿Qué sabe de mi papá?, ¿son buenas o malas noticias?”, preguntó angustiada la hija. Cuando supo que su padre estaba más cerca de lo que ella imaginaba, miró detenidamente al vehículo donde se encontraba su progenitor. “No me diga que allá está”, exclamó antes de salir corriendo al encuentro.
Los abrazos, el llanto y la emoción del reencuentro alarmaron a todo el vecindario. Hasta la ex esposa y madre de Lorena, Narcisa del Consuelo, se olvidó del abandono de Serafín y le dio un fuerte abrazo. “Todo quedó atrás, yo no tengo nada que reprocharte”, le decía la mujer.
La joven madre, junto con sus tres pequeños hijos, saltaban de la emoción. “Como soy cristiana tenía fe que en cualquier momento llegaría este día, es algo maravilloso no se imaginan lo feliz que me siento, es un milagro, gracias mi Dios, gracias EXTRA”, gritaba.
De inmediato llegó el pastor Jorge Guzñay, de la iglesia evangélica donde se congregan los Cárdenas Reyes, quien con Biblia en mano y leyendo varios pasajes religiosos agradecían a Dios y a Diario EXTRA por lo acontecido.
Esa tarde para aquella humilde familia peninsular no se borrará nunca de sus memorias, un paseo por las calles de Santa Elena y el balneario de Ballenita culminó con una deliciosa comida para homenajear al cumpleañero.
EXTRA luego se retiró con la satisfacción de haber hecho realidad otro sueño de nuestros lectores.
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