(4 de octubre de 2009)
María Rivera en Estados Unidos
¡La mujer del año!
La guayaquileña lleva más de 25 años dedicados al cuidado de gente de la tercera edad en la capital del mundo. Un orgullo ecuatoriano
por su labor de servicio al prójimo.
Édison Esparza, corresponsal EE.UU.
 |
| María Rivera recibió de la presidenta del condado de Queens su reconocimiento como mujer humanitaria del año. |
“Recibir esta condecoración es un reconocimiento a la comunidad de las personas más débiles y me siento honrada porque jamás me interesó buscar nada a cambio por mis labores.
Tengo una enorme satisfacción, ya que todo lo hago con amor y vocación, es claro que al terminar las labores del día siempre le cambia la vida a una persona”.
Fueron las palabras que con emoción dijo para Diario EXTRA la guayaquileña María Rivera, al recibir de la presidenta del condado de Queens, Helen Marshall, su proclama como mujer destacada en la capital del mundo 2009, por su labor al frente del centro Carvel, que encarga del cuidado de las personas de la tercera edad en Manhattan y Queens.
Al acto celebrado en el Hall of Science en Corona Queens, acudieron las más importantes personalidades latinas de la ciudad, y fue el corolario a las celebraciones del aniversario por el Bicentenario de la Independencia de Ecuador.
Rivera recibió el honor de parte de la presidenta del Condado de Queens, Helen Marshall, en reconocimiento al excelente liderazgo y dedicación a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, por lo que después un jurado la declaró ganadora, todo un mérito, pero justicia para una dama ecuatoriana con más de 25 años trabajando con las personas mayores y faltos de amor.
“Aquí les damos lo que nunca debe perder el ser humano: ser tratados con cariño, hacerlos sentir útiles, aun cuando ya le entregaron a la sociedad todavía les queda fuerza para pasar feliz los últimos días de sus vidas”, señaló María.
Vocación Y SERVICIO
AL PRÓJIMO
María Rivera nació en Guayaquil un 10 de octubre y desde muy pequeña se crió con la vocación y voluntad de ayuda al prójimo. Sus padres se lo inculcaron al recibirse de bachiller y con solo 17 años emigró a EE.UU., donde sufrió los avatares y las luchas de subsistencia, pero se preparó y consiguió una carrera con las más altas calificaciones.
Con su título de Administración de Empresas se involucró con gremios de ayuda, siendo así como se inicia en el centro de Servicios Múltiples Hunts Points en el Bronx, luego trabajó en el sector privado, siguiendo su recorrido en el Bronx Frontier.
Más tarde en el centro Andrews Jackson Senior Center, seguidamente se trasladó a Casita María Senior Center, en el Village Care of New York, donde fue la administradora de viviendas de las personas mayores, luego al Hanac Centro Griego Angelo Petromelis en College Points, y actualmente en el instituto puertorriqueño para personas mayores ‘Carver Senior Center’ en Manhattan.
“Para mí son mis hijos, mi familia, mi hogar, porque paso la mayor parte del día con ellos. Resulta increíble su espíritu de alegría y ganas de seguir viviendo.
Ellos me dan la energía que necesito ser feliz de verdad”, dice María, quien es madre de Alexa, su adoración y a la que le dedica su triunfo, así como a todo el país. Asegura que “cuando se emigra del Ecuador, se lo hace para estar con la frente en alto, dejar bien sentada la formación de su familia, la bandera del país y que las nuevas generaciones les quede claro que cuando se quiere se puede, nada es imposible”, concluyó.
|