(10 de octubre de 2009)
En el Típico Latino
¡Manjares ecuatorianos invaden Milán!!
José Edimburg Atarihuana Sandoval llegó hace 12 años a Italia.
Édison Esparza, corresponsal EE.UU.
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| Un rinconcito de Ecuador en Milán. |
Los cambios políticos, sociales y económicos en la atmósfera ecuatoriana desde la década de los ochenta obligaron a un buen número de compatriotas a buscar mejores oportunidades fuera de las fronteras patrias.
Ese fue el caso de José Edimburg Atarihuana Sandoval, un machaleño de 38 años, que emigró hacia Milán, Italia, hace doce años.
Pepe como comúnmente se lo conoce cuenta que en Ecuador nunca tuvo oportunidades laborables por lo que siempre vivía endeudado y con el dinero justo para comer. El incentivo e impulso de unos amigos lo conllevaron a realizar un préstamo para comprar los pasajes y alejarse de sus seres queridos.
“No fue fácil” dice el compatriota con los ojos vidriosos cuando recuerda que llegó a un cuarto en donde compartía la habitación con unas 15 personas más. “Hacíamos turnos hasta para ir al baño y utilizar la cocina” criticó.
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| José Edimburg Atarihuana Sandoval es un ecuatoriano que se dedica a brindarles buena comida en Italia. |
Uno de sus primeros “cachuelos” como los llama fue levantarse en las madrugadas hasta las 06:00 recogiendo basura en los restaurantes de la ciudad en donde tenía que utilizar hasta tres abrigos para protegerse del frío que llegaba muchas veces hasta bajo cero.
No obstante, la batalla para mejorar su calidad de vida fue inclaudicable y duró unos ocho meses con este sistema, luego trabajó como muchacho de limpieza y mandados.
“Mi fortuna fue mi esposa de nacionalidad peruana, Marlene” dice el ecuatoriano, a quien conoció en una discoteca y mantuvo una relación por un año, luego vino el primer hijo y los deseos de impulsar algo que ellos entrañablemente anhelaban: la comida.
De ahí nació la idea de iniciar en sociedad con su cuñado un negocio al que denominaron El típico latino, la sazón latina tanto peruana como ecuatoriana con la que iniciaron en el restaurante los motivó a expanderse con la colombina y boliviana. A esto se adjuntaron los shows de música folclórica ecuatoriana y peruana que convocaron a los latinos a asistir al local.
El típico latino como se conoce el ambiente gastronómico permitió desde hace 6 años dar un toque perfecto a los diversos platillos y un giro radical en la atención a sus clientes.
Ahí puede encontrar lo que se le apetezca: un caldo de bolas, ceviches de conchas, camarón mixto, patacones, en fin todos los platos típicos que un migrante anhela comer.
Este es su espíritu emprendedor y el sueño de tener un negocio propio los que hicieron que este machaleño junto con su esposa Marlene lograran posicionarse con su restaurante latino entre las varias competencias en la ciudad de Milán, lejos de su patria, entregando un producto con aroma especial y sabor inigualable.
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