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Columna: Lo que se viene

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09 feb 2018 / 00:00 H.

    La Constitución de 2008 creó al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social CPCCS para que la ciudadanía ejerciera un rol protagónico en la designación de las autoridades de control y en la lucha contra la impunidad y la corrupción.

    Pero, por desgracia, las instituciones no son sino lo que las personas hacen de ellas. Correa cooptó este mecanismo que debía representar a la ciudadanía y lo usó para nombrar a sus colaboradores a dedo y ocultar su corrupción. Esto provocó, por un lado, un total desequilibrio de poderes, y, por otro lado, una ausencia de control no solo social, sino efectivo.

    Prueba de esto es la situación de corrupción desbordada en que vivimos y que está quedando al descubierto. Y lo peor es que este adefesio del CPCCS le hizo posible a Correa la ficción de que éramos los ciudadanos quienes participábamos y controlábamos.

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se equivocó al solicitar medidas provisionales para que no cese en sus funciones este vergonzoso CPCCS. Oportunamente la Corte Interamericana se negó a este pedido.

    Desde la ciudadanía canalizamos nuestro cabreo de los últimos años votando en una consulta para desmontar el CPCCS. Lo que se viene es cesar a los comisionados títeres de un corrupto tiranuelo, por un tema de justicia: vamos a recuperar los derechos ciudadanos que nos fueron conculcados y que nos quitaron en nuestro nombre.

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