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18:31

Nosotros, los ‘blanquitos’

O
17 sep 2017 / 00:01 H.

    Nos dieron donde más nos duele, en nuestro indigenismo negado, escondido, maldecido por décadas. Tal vez si hubieran resaltado algún rasgo europeo no habríamos hecho tanto relajo, ya que de eso sí sacamos pecho. Es que longuear es casi un patrimonio exclusivo de los ecuatorianos, parte de nuestra naturaleza. El choleo también es un deporte nacional, así que no entiendo por qué nos indignó tanto la opinión de una venezolana cuando nos llamó indios, y feos, de paso. Esa percepción individual -porque no somos de oro para gustarle a todo el mundo- levantó una oleada xenófoba de proporciones bíblicas, como si no lo fuéramos. Quienes piensan que somos una especie de blanquitos latinoamericanos, les recuerdo que la conquista española originó una combinación salvaje que corre por nuestras venas, una mezcla genética compuesta por tantas razas, que considerarnos puros es un desacierto. Renegar de los orígenes significa no reconocer nuestra historia, aquella que nos costó tanta sangre y lágrimas, porque la construimos a base de dominación de clases desde la época colonial. Los extranjeros pueden vernos de múltiples maneras y ese será siempre su derecho. El problema es ¿qué hacemos para evitarlo? ¿Qué imagen construimos hacia afuera? ¿La de una sociedad de resentidos que reaccionan a patadas cuando nos lanzan el mestizaje en la cara? En lugar de encender la intolerancia hacia los migrantes que llegan al país buscando oportunidades, dediquémonos a aceptarnos un poquito, porque quien no tiene de inga, tiene de mandinga.

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