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18:08

Cartas al director: ¡Pobre parque Forestal!

O
20 jun 2017 / 00:00 H.

    Es una vergüenza para el Guayaquil de mis amores visitar el otrora emblemático parque Forestal. Mientras otros deleitan al visitante, este es el parque de los gatos abandonados, por la gran cantidad que en él habitan, sin que esto preocupe al Ministerio del Ambiente. Ya no escuchamos los pajaritos, los trinos, gorjeos de las aves que allí antes anidaban, pero ahora son parte del menú gatuno. A pesar de que caritativas personas los alimentan diariamente, no dejan de treparse a los árboles en busca de su plato favorito; cosa que no sucedía en el parque Seminario, con las inofensivas, pero bien cotizables tortugas, que junto a las encantadoras iguanas complementan el atractivo de quienes cotidianamente las visitan, pues no contaminan el medio ambiente como los gatos.

    El mantenimiento o reparaciones de áreas verdes, camineras, bancas, piletas, lagunas, luminarias, servicios higiénicos etc., reflejan el número de visitantes que reciben los parques en la ciudad. Pero el Forestal desgraciadamente recibe poca gente salvo los fines de semana o feriados, ya que no hay mantenimiento. Sus camineras dejan mucho que desear y por mi avanzada edad prefiero hacerlo por afuera.

    Hasta los policías civiles han abandonado el parque, igual que los usuarios de sus áreas de esparcimiento, hoy mal utilizadas como playas para bronceado, en otros espacios muy pocos practican bailoterapia, taichi, yoga o simplemente contemplan el deteriorado parque Forestal, luego de leer un buen libro y meditar este oportuno reclamo en pos de una pronta mejora.

    Fernando Renella Coll

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