ACTUALIZADO A LAS
17:29

“Estamos al pie de la lucha”, madre de las niñas de caso Castilla espera que se de una sentencia pronto

I
10 ene 2019 / 10:27 H.

Fue en diciembre, cuando las personas esperaban las festividades. El 5 de dicho mes, en horas de la madrugada, mientras una familia descansaba en su residencia en la urbanización Castilla (km. 13 vía Samborondón), un hombre de 24 años irrumpió con la paz del hogar.

Arturo Efraín A.O., hasta ayer permanecía en arresto domiciliario, después de ser detenido por ingresar a la habitación de dos niñas de 6 y 7 años. El caso fue denunciado en la Fiscalía como abuso sexual. Según el relato de las menores, tomado desde la cámara Gessell, el acusado se habría bajado los pantalones y mostrado sus partes íntimas mientras se tocaba delante de las ellas.

A pesar de tener este testimonio clave para la investigación, la fiscal que llevaba en ese momento el caso, Blanca Ruiz, solicitó cambiar el delito a violación de la propiedad privada.

“La defensa del procesado argumentaba ante el juez que en la Fiscalía no constan las palabras: masturbación, eyaculación, semen. Por supuesto que no constan, porque ese no es el lenguaje de una niña”, declaró ante los medios el abogado de la familia, Hernán Ulloa.

Tras dos audiencias, una para la reformulación de cargos por parte de la Fiscalía, y otra en la que se solicitaba una revisión de las medidas cautelares. El juez de Daule, Edwin Tierra, no dio paso al pedido y mantuvo el caso como abuso sexual. Asimismo, dictaminó prisión preventiva para el acusado.

Según la sección cuarta del Código Orgánico Integral Penal (COIP) en el artículo 170 sobre abuso sexual estipula que:

“La persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza sexual, sin que exista penetración o acceso carnal, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años. Cuando la víctima sea menor de catorce años de edad (...) será sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años. Si la víctima es menor de seis años, se sancionará con pena privativa de libertad de siete a diez año”

En varios medios locales, apareció la noticia de este caso. Los padres relataban los hechos. El sujeto escaló hasta la ventana, subió al dormitorio de las menores y, delante de ellas, se masturbó.

“Están asustadas, tienen mucho temor. Ellas en las noches duermen con nosotros, las tenemos más protegidas”, cuenta afligida la madre de las niñas.

Después de lo sucedido y de saber la identidad del agresor, la familia fue interceptada por el padre del acusado y, según afirma el señor, le ofreció 10 mil dólares para que abandonara la denuncia y viajara con las niñas.

Estamos al pie de la lucha”, dice la madre. Hoy, esperan que el caso tenga una sentencia en el menor tiempo posible para que puedan dejar atrás este episodio. Las niñas mantienen sesiones con un psicólogo para que puedan superar el miedo con el que ahora viven.

Ayer, en la noche, a través de 3 vídeos publicados en Facebook, Arturo A. rindió su versión de los hechos. “Estoy siendo víctima de una injusticia”, comenzó con su declaración y prosiguió relatando lo sucedido. El 4 de diciembre bebió junto sus amigos, embriagado decidió ir a su casa, pero según alega el acusado se confundió de villa, “mi urbanización Castilla hay muchas casas parecidas, por eso en estado etílico sin raciocinio puede ingresar a una casa por equivocación”.

“Puede pasarme algo en esa cárcel, es algo injusto. Solo les pido justicia”, finaliza el joven.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN