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¡Madre e hija carbonizadas, abrazadas en un solo ataúd!

El Oro ·
I
11 jul 2019 / 00:00 H.

Juntas hasta la eternidad. Claudia Soto y su bebé de 16 meses, Madeleine, quienes quedaron carbonizadas en un accidente de tránsito ocurrido la noche del pasado lunes 8 de julio, fueron embaladas juntas y puestas en el mismo ataúd. Ellas estaban abrazadas. Así murieron. Así las encontraron. Y por tan conmovedora imagen la familia decidió no despegarlas y enterrarlas juntas. El esposo de Claudia y padre de la menor, Ubaldo Marín Carvajal, también fue embalado y puesto en un cofre.

El motivo del embalaje es porque los féretros van a recorrer cinco días desde el cantón El Guabo, provincia de El Oro, hasta llegar a su natal Manizales, en Colombia, donde serán sepultados.

Este miércoles, la ciudadela El Privilegio amaneció con la música que les gustaba a los difuntos. Temas como ‘El último adiós’, del Charrito Negro, cantante de su natal pueblo, puso a llorar a varios amigos de los occisos, quienes recordaban a Ubaldo, Claudia y su pequeña hija.

Ellos, con botella en mano, buscaban refugio en el licor, pues aún no aceptaban la realidad de la trágica muerte, ocurrida en un accidente de tránsito en la vía Panamericana El Guabo – Ponce Enríquez, a la altura del sitio Pensilvania.

“Queremos despedirnos de ustedes, aunque ya no podemos oír sus voces, siempre serán mis mejores amigos y su recuerdo nos llenará de emoción”, decía uno de los amigos y vecino de la familia colombiana fallecida.

“El lunes 15 ellos estarán llegando a su tierra; lamentablemente no llegan con vida como le hubiese gustado a la familia, ahora están muertos”, dijo Farley Soto, hermana de la occisa.

Aún esperaba que sus padres lo vayan a ver

Ánderson, de apenas 7 años y único sobreviviente de la tragedia, recién se enteró que se quedó huérfano. El miércoles fue dado de alta. A pesar de que vio a su madre, padre y hermanita quemarse, él guardaba las esperanzas de que lo lleguen a recoger al hospital.

El pequeño recibió atención médica en el hospital María Lorena Serrano; allí estaba con tratamiento psicológico, preparándolo para la noticia.

“El niño piensa que sus padres están en otro hospital y que ellos ya vienen a buscarlo, que se están demorando porque le están comprando unas zapatillas y él los está esperando”, refirió con voz entrecortada Farley, poco antes de darle la mala noticia al menor.

Sin embargo, cuando le dijeron la verdad no lo quiso creer. Se resistía a pensar que la muerte se había llevado a sus padres y su pequeña hermanita.

El hermano de la occisa dijo que pertenecen a una familia de 8 hermanos; él es el mayor, mientras que Claudia es la menor de todos, era ‘la pucha’. Sus padres aún viven y ya están enterados de lo ocurrido, esperando que lleguen para darle el último adiós.

Al mediodía del miércoles fueron trasladados los cuerpos al pueblo de Lagos (frontera con Ecuador) y luego los llevarán hasta Manizales. Son cinco días de viaje.

Bolivia Herrera, una de las amigas, dijo que los dueños de la cooperativa CIFA se han hecho cargo de todos los gastos; incluso se han comprometido con pagarle los estudios al niño hasta que cumpla los 18 años.

El pequeño sobreviviente estaba estudiante en el cantón El Guabo, pero la familia ha decidido que él será trasladado a Colombia, con su abuela materna.

El accidente

La noche del último lunes 8 de julio la familia tenía que ir a cobrar a la parroquia Río Bonito, del mismo cantón orense. Tras realizar los cobros retornaban a la cabecera cantonal, pero a la altura de la hacienda Pensilvania, en el trayecto Ponce Enríquez (Azuay) – El Guabo (El Oro), el auto fue alcanzado por el bus. Tras el impacto, se incendió.

Los testigos del este trágico accidente se armaron de valor y trataron de rescatar a las víctimas. En su desesperación, Claudia salvó a su hijo Anderson, lo arrojó por la ventana del vehículo, y los propios pasajeros del bus lo pusieron a buen recaudo. En ese momento empezó el fuego.

Según el coronel René García, jefe de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) de El Oro, se trataría de un choque por alcance, entre el bus disco 54 de la Cooperativa CIFA, de placas OAA-1473, y el carro de los extranjeros.

Se detalló que, tras el impacto, el conductor del bus avanzó varios metros, estacionó la unidad y se dio a la fuga. Los viajeros que en ese momento pasaron por el lugar llamaron al Ecu911 Machala, desde donde se coordinó la emergencia con personal de la CTE, Cuerpo de Bomberos El Guabo y la Unidad de Rescate de Emergencias Médicas (UREM).

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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