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Cadáver de migrante es repatriado luego de dos meses

Cuenca ·
I
06 dic 2017 / 17:48 H.

Tres meses de oraciones, una vela blanca encendida junto a una mesa con una fotografía e imágenes de santos, es un ritual que terminará este sábado 9 de diciembre.

María Bueno ha llorado e implorado la repatriación del cuerpo de su hijo Manuel Yunga, muerto el 20 septiembre en la frontera entre México y Estados Unidos.

La información de la entrega del cadáver fue anunciada por la oficina 1800migrante, organismo privado de asistencia y ayuda gratuita a las familias de migrantes, en coordinación con los representantes de la funeraria South Texas Mortouri. El costo de la repatriación está a cargo de la Cancillería ecuatoriana.

María Bueno expresó telefónicamente que “Gracias a Dios, podré dar cristiana sepultura a mi Manuelito que dejó todo para ir en busca de mejores días y mejores ingresos con la mentalidad de ayudarme a mí. Intentó por tres veces llegar a los Estado Unidos, pero se ahogó en el tercer intento”.

A Manuel le faltaba apenas un año para terminar el bachillerato, trabajaba como guardia de seguridad privada y tenía 19 años. Fue el menor de los varones de una familia de 9 miembros. Falleció ahogado en el río Bravo, en Laredo, frontera entre México y Estados Unidos.

El itinerario que hará el cuerpo será su llegada a Quito la noche del viernes, y desde ahí se transportará vía terrestre hasta la localidad de Santa Ana, de donde era nativo.

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