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¿Calurientos, friolentos o machistas en la oficina?

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12 sep 2018 / 00:00 H.
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El lugar de trabajo puede ser un pedazo de la Antártica o algo tan sofocante como Cali o Guayaquil en sus épocas de sol intenso. Podría decirse que se trata de la guerra del aire acondicionado en la oficina. Tú le bajas, el otro sube la temperatura y a la final desde el 2015, se discute si ese comportamiento puede ser calificado como machista.

¿Es un chiste? Pues no, Cynthia Nixon, la actriz conocida por su papel en la serie Sexo en la ciudad dijo el 29 de agosto pasado, que para el próximo encuentro con su contrincante para la gobernación de Nueva York, pedirá que la sala esté a 76 grados. ¡Se reveló al frío que le imponen!

Ese es el mensaje que entrelíneas quiere dar la candidata, que ha traído a debate una investigación que desde su título ya plantea el problema que Nixon recuerda: Consumo de energía en edificios y demanda térmica femenina. Volver los ojos hacia el tema le ha significado críticas y aplausos.

El documento concluye que las mujeres, por lo general, siempre van a preferir una temperatura ambiente más alta que los hombres, ya sea en el hogar o la oficina. La diferencia de hombres a mujeres está en tres grados. Lo que se evalúa aquí es que tan cómodo te sientes tu o tu compañero en su espacio y si tienes poder de decisión para manipular el termostato.

EXTRA preguntó a sus lectores ¿Quiénes deciden la temperatura del aire acondicionado a la que debe estar tu oficina? Las respuestas, dependiendo de la red social, fueron divididas. En Twitter que es una cuestión de las mujeres y en Facebook, que depende de los hombres.

Lo que señalan los investigadores Boris Kingma y Wounter van Marken es que todo está predeterminado para el goce corporal de los hombres. Lo que proponían en su estudio es que se ajusten estos termostatos a las realidades metabólicas de las mujeres. El diseño anterior no ha sido alterado desde 1960.

En cinco páginas hicieron cálculos de cómo tener una correcta temperatura, sin perjudicar a nadie. Conclusiones que fueron publicadas en la revista Nature Climate Change.

Y, aunque Nixon trajo de nuevo esta incomodidad térmica a discusión, no es que se parte de su propuesta de gobierno. Pero...¿te toca ponerte una chompa o bufanda para no enfermarte en tu trabajo? Quizás sea culpa de los termostatos o falta de consideración de quienes te rodean.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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