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¡Hartos del ‘botadero’ de víctimas!

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13 jun 2019 / 15:25 H.

Tres semanas han transcurrido desde que María (nombre protegido), de 13 años, observó cómo dos hombres abandonaban a una persona maniatada en un terreno lleno de maleza cerca de su casa, en la cooperativa Segundo Ramos, a unos 600 metros del balneario Playita del Guasmo.

Doris, madre de la adolescente, temblaba al recordar la escena que presenció su hija, quien además fue intimidada con un arma. “Ella dice que al ver que dejaban botado el cuerpo (en ese momento no sabía si estaba vivo), uno de los tipos se levantó la camiseta y le mostró una pistola”, cuenta.

Algunos moradores aseguran que este tipo de situaciones son cotidianas en este sector del sur de Guayaquil.

Virginia Castillo está cansada de denunciar los actos delictivos que se cometen a cualquier hora. “No es necesario que sea de noche para ver cómo pasa de todo. Vienen a dejar embalados, a quienes les roban vehículos, a muertos. Hace pocos días a una mujer la estaban llevando, casi desnuda, a los matorrales en una mototaxi. Mi hija llamó a la policía”, aseguró la mujer, quien lleva 36 años viviendo allí.

Según los vecinos, en el sector están hartos de la inseguridad y también de lidiar con indigentes que muestran sus partes íntimas, y de adolescentes que consumen drogas. “Los niños no pueden salir a la calle porque están cerca del terreno donde consumen”, reclamó Sugey Alvarado, quien reside en la zona desde hace más de 20 años.

¡Hartos del ‘botadero’ de víctimas!
El predio desolado se ha convertido en un lugar en donde pasa de todo.

“En enero mataron a dos personas. Como el lugar es desolado se presta para todo. Estamos cansados”, dice otro morador que prefiere no ser identificado.

El predio en cuestión es un terreno amplio que el Municipio porteño habría dado en comodato durante 50 años a la Armada Nacional. Dicho periodo estaría por culminar, según la capitán de corbeta María del Pilar Fares, integrante de la Dirección Nacional de Espacios Acuáticos.

Fares dice que en dos o tres semanas se cumplirá el tiempo del comodato y el terreno volverá a ser competencia del Cabildo.

El cerramiento perimetral de esta propiedad ha desaparecido. Según los vecinos, a causa del debilitamiento de la estructura la pared cayó. “Los ‘hacheros’ sacaban el hierro para venderlo y conseguir para la droga y la pared se fue perforando”, explica una vecina.

“Ninguna institución se ha hecho cargo del mantenimiento y se ha convertido en el escondite perfecto para la delincuencia. Y como por aquí no hay una UPC (Unidad de Policía Comunitaria) cerca, queremos que las autoridades construyan una”, añade Manuel Fiallos, dirigente barrial de la zona.

Cerca de la cooperativa Segundo Ramos no existe una UPC. La más cercana está a unos dos kilómetros de distancia.

Piden una Unidad de Policía Comunitaria

A través del correo electrónico, este Diario solicitó información al Municipio de Guayaquil acerca de la situación legal de este terreno de la cooperativa Segundo Ramos.

La dirección de Comunicación informó que, de acuerdo con las averiguaciones pertinentes, “dicho predio referido no pertenece al Municipio de Guayaquil”.

El Cabildo añadió que “sobre la solicitud de la ciudadanía para tener una UPC, se debe emitir las inquietudes al Gobierno Central”.

Sin embargo, la concejala alterna y gestora cultural Geraldine Weber indicó que junto con la comunidad se buscará enviar las solicitudes respectivas y gestionará con el Municipio y la Gobernación del Guayas para ejecutar proyectos con el objetivo de mejorar la seguridad en la zona.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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