ACTUALIZADO A LAS
11:13

Coronavirus: trabajadoras sexuales pierden clientela por la cuarentena

Quito ·
I
27 mar 2020 / 00:16 H.

‘Carolina’ llegó a Quito desde su natal Guayaquil cuando tenía 13 años. Se dedicó a la venta de caramelos, pero un año más tarde incursionó en el trabajo sexual en la calle. “Es la primera vez que me ha tocado mendigar para comer”, admite.

Ella junto a otras compañeras recorre mercados como el de San Roque y el Central. Cada mañana van donde los vendedores para que les regalen las sobras, tanto de frutas como de verduras. Pero la cosa está tan complicada que no siempre tienen apoyo.

Su situación se agravó por el estado de excepción decretado desde la Presidencia para combatir el coronavirus. Como la mayoría de quiteños ha acatado la disposición de no salir de su vivienda, eso perjudicó el trabajo sexual.

Carolina alquila un departamento en una casa de La Tola Alta, centro de la capital. Junto a ella viven 14 personas más que ofrecen su cuerpo a cambio de dinero, entre hombres, mujeres y chicas trans.

Lee también: Usuarios evitan los servicios sexuales por temor al coronavirus

“La ayuda que ofrecieron las autoridades ni siquiera nos ha llegado”, lamenta la guayaquileña. A esto se suma que en ese inmueble hay más de 10 mascotas que necesitan alimento. No hay plata ni para ellos.

Para rematar, ella tiene una discapacidad física. Hace 14 años, una afección en el cerebro hizo que se le paralizara la pierna izquierda al igual que la mano de ese mismo lado. “Tomo medicamentos y no tengo ni para eso”.

Sus familiares viven en el Puerto Principal, pero no pueden ayudarla. Carolina, con los ingresos que obtenía, era la encargada de enviar dinero a sus seres queridos.

Un encierro similar

Coronavirus: trabajadoras sexuales pierden clientela por la cuarentena

En un hotel de La Mariscal, en el norte de Quito, una situación parecida la vive ‘Yasú’ junto a otras amigas trans. Asimismo, ellas se dedican al trabajo sexual en aquel sector capitalino.

“Hemos pensado seriamente en salir. Pero acá, los controles son bastante estrictos”, detalla la machaleña. La capital fue su última parada luego de recorrer Guayaquil y otras ciudades de la Costa.

Sin embargo, la restricción de movilidad hizo que se quedara en la urbe quiteña. Ella y sus compañeras pagan el hospedaje diariamente y como no tienen dinero, la cuenta está subiendo.

Cada una se turna para cocinar. No pueden darse el lujo de comer demasiado debido al limitado presupuesto que tienen. Durante el ‘encierro’, se dedican a ver las noticias y la actualización de los temas acerca del COVID-19.

Asimismo, difunden en redes sociales la situación por la que atraviesan para pedir ayuda. Esto porque no cuentan con un ahorro, ya que sus ingresos del trabajo sexual eran diarios.

Lee también: En la 18 confían en que el coronavirus no afectará la clientela

Quienes se arriesgan a salir, en cambio, es porque ya no tienen nada de dinero y necesitan comer. Ese es el caso de Liz, una trabajadora sexual que labora en la plaza del Teatro, en el centro.

Para ella, estar en la calle resulta igual que pasar encerrada. En su área, hay poquísimas personas. Los clientes escasean, así como la plata para ir a la tienda.

“Es fácil decir que nos quedemos en la casa. Pero ¿qué comemos?”, se pregunta. Liz tiene que fiar para llevar algo a su hogar.

“Es una situación que se agrava cada día”

Coronavirus: trabajadoras sexuales pierden clientela por la cuarentena

Lourdes Torres, representante de las sexoservidoras que laboran en cabarés de Quito, dice que atraviesan por un momento muy crítico. Es algo que se agrava cada día porque es una restricción demasiado larga.

“Es algo que se veía venir desde que se cerraron los night clubs”, afirma. Torres detalla que se prevé realizar una colecta de alimentos para entregar a quienes más lo necesitan.

Lee también: Trabajadoras sexuales se lanzaron por un terreno baldío para escapar de las autoridades

Si usted tiene alimentos no perecibles o algún otro tipo de producto que desee regalar, puede dirigirse a la avenida Amazonas y Joaquín Pinto. Pueden contactarse al teléfono celular de Torres: 0987322625 o al convencional (02) 513 4909.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN