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Mujer es cuidada con su hija después de ser víctima de violencia de género

Guayas ·
I
20 jul 2019 / 16:21 H.

Esta es una historia de drama y amor . Su hija es ‘la mano derecha’ de su madre. Tal cual.

El drama comenzó con el salvaje ataque a machetazos que le hizo el sujeto el 11 de marzo pasado a Lorena Alexandra Ronquillo Molina, su exconviviente. Esto sucedió en el sector El Cisne, parroquia Pancho Negro, del cantón La Troncal.

Así, a sus 35 años, Lorena perdió completamente el antebrazo y la mano izquierda y quedó con una movilidad reducida en la derecha.

Por eso, ahora ella depende de su hija Nayelly, de 14 años, quien le prepara los alimentos, le da de comer, la viste y prácticamente hace todo por ella.

DRAMA

Sentada en una silla de una casa de caña y madera, Lorena dice que sus hijos son Nayelly (14 años), Ronny (16 años) y Anahí (8 años). Allí respira profundo antes de contar el drama que le ha tocado vivir.

Se graduó de bachiller en Informática y como toda persona joven tenía ganas de superación, pero sus aspiraciones se vieron truncadas cuando su ex la destrozó a machete.

La violencia de género le arrebató la felicidad. Ella se deprime cuando sus hijos regresan del colegio y no encuentran nada que comer.

Es su familia la que le facilita uno que otro plato de comida a sus vástagos.

Sus ojos se enrojecen, siente que su ex le arrebató parte de su vida. Solo el pide a Dios las fuerzas necesarias para sacarlos adelante pese a las limitaciones.

Antes del ataque ella preparaba almuerzos para una unidad educativa cerca a su casa. Ahora es su hermana Aracely Ronquillo quien se encarga de cocinar para los alumnos, labor en la que ella intenta ayudar.

Aún entrega los 25 a 30 almuerzos diarios. Con la diferencia que debe pagar a su pariente por esa labor. “Con esta actividad me ganaba la vida, y con la venta de chuzos completaba mi sueldo”, acotó. Dijo que la venta de estos últimos se facilitaría si contara con una carretilla ambulante.

La mujer siente que su vida se detuvo. Lorena relató que después de que se sometió a una operación que duró 12 horas, las visitas al hospital Vicente Corral Moscoso de Cuenca se hicieron más frecuentes.

Lorena Ronquillo acude dos veces al mes al centro médico para realizarse sus terapias. Recordó que a través de una junta médica entre el traumatólogo y el cirujano, hace pocos días llegaron a la conclusión de intervenirla nuevamente, para ayudar a que su única mano vuelva a funcionar.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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