ACTUALIZADO A LAS
19:07
vacio
-- / --

La droga, el ‘nuevo juguete’ de muchos niños en Ecuador

F
26 mar 2019 / 10:52 H.

Sebas (nombre protegido) es víctima de las circunstancias... A sus 9 años, un día que no recuerda y en el que se asustó por una pelea de sus padres, repitió lo que veía: “Inhalé un poco del ‘polvito’ de mi papá y me sentí mejor”. Así cayó en las drogas.

El niño debería estar jugando pelota con sus amigos del barrio o simplemente comiendo leche con cereal mientras disfruta de su caricatura favorita. Pero no, él solo siguió un patrón que conoció sin querer. Él solo siguió el ‘ejemplo’ de su padre.

“Eran las 14:00 y me di cuenta que mi pequeño hijo dormía profundamente. No quería comer y lucía cansado. Él no quería jugar”, recordó María, la madre del niño. Transcurrieron cuatro días y ‘Sebas’ dormía más de lo normal.

Su familia, hundida en un drama, no se percató de que el menor de edad era adicto a las drogas y que ‘dio gritos de auxilio’ en silencio. “Lo noté cuando él ya se comportaba como su padre. Estaba como loco, lo bueno fue que lo descubrí a tiempo”, contó la mujer.

Al igual que este caso, en varias ocasiones padres de familia no se dan cuenta cuando uno de sus hijos ha entrado en el peligroso mundo de la drogadicción. Los niños resultan ser más vulnerables.

En 2017, la directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margareth Chang, dijo que estas sustancias causan más de medio millón de muertes anuales y que la situación empeora cada año.

Pero no se debe pensar que aquellos que tienen problemas en sus hogares son los únicos consumidores. Según la Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas (Seted), la edad de inicio del consumo en Ecuador es entre los 14 y 15 años.

No obstante, para la fundación Ser Humano, la realidad es otra: el inicio es mucho antes, entre los 8 y 9 años. Esta organización, conformada en su mayoría por psicólogos y voluntarios, ha trabajado durante los últimos meses con 1.800 familias de las cooperativas San Francisco 2 y Flor de Bastión.

La ‘probadita’:

Otro caso es el de Pablo (nombre ficticio), de 14 años. A esa edad buscaba la forma de obtener dinero para saciar su necesidad de consumir ‘H’. Esta es la mezcla de un opioide -en este caso la heroína- con cualquier otra sustancia adulterante que tenga a la mano el microtraficante.

Pablo venía de un hogar con valores, pero eso no bastó para dejarse influenciar por sus compañeros de colegio. “Todo comenzó como un juego”, contó.

Una ‘probadita’ lo llevó a depender diariamente de la ‘H’. Fue internado en una clínica de rehabilitación en dos ocasiones.

Acudió con su familia a varios centros de salud en los que recibía tratamiento para desintoxicarse, pero no era suficiente.

“Me pedía dinero para sus cuadernos y trabajos que debía hacer en el colegio, pero todo era mentira, él consumía”, añadió Martha, madre del adolescente.

El joven estaba cansado de visitar doctores que, según él, “nada podían hacer”. Para aumentar su angustia, su padre padece diabetes.

La droga, el ‘nuevo juguete’ de muchos niños en Ecuador

La edad clave:

La edad promedio del primer consumo de drogas es de 14 años: La ‘H’ tiene mayor incidencia en los rangos más bajos de edad (14,39), seguida de la cocaína (14,72) y la marihuana (14,88), según cifras nacionales de consumo de estudiantes en enseñanza media en 2016, presentadas por el Seted en las Jornadas Científicas del Instituto de Neurociencias.

La muestra se realizó sobre 34.905 alumnos de todo el país. Unos eran de noveno año de educación básica, otros de primero y tercero de bachillerato. En total fueron 381 entidades educativas de 29 cantones.

De los encuestados, el 12,65 por ciento afirmó haber usado drogas ilícitas en el último año. De ellos, el 39 % usó más de una droga (policonsumismo); en tanto que del total de la muestra, el 2,51 por ciento consumió la ‘H’.

No solo en clase deprimida:

La psicóloga italiana Nadia Donadonibus, quien lidera el proyecto de la fundación en mención, dice que las drogas no siempre atacan a la clase económica baja, porque se encuentra en toda la sociedad sin importar condiciones.

También, recalcó que todo se trata de la comunicación y de un trabajo que se realice en el hogar. Indica que, principalmente, se debe acudir a terapias de prevención que resulta ser la clave en estos tiempos.

En 2017, dentro de los 6,6 millones de dólares que el municipio de Guayaquil destinó para difusión, comunicación y publicidad, se incluyó $ 107.289 para difundir mensajes para la prevención del consumo de sustancias.

En Ecuador existe un protocolo que se debe aplicar en escuelas y colegios cuando se detecta el consumo de droga en el interior de los mismos. Este se inicia con la identificación del consumo en la unidad educativa y, a partir de eso, tomar un rumbo específico para ayudar al involucrado en drogas.

Lo principal que se lee en varios artículos de expertos relacionados este tema es fortalecer la autoestima de los niños. Hay que escucharlos y detectar cuando presentan cambios en su forma de ser, para así evitar que los menores de edad cambien sus dulces por drogas.

“El daño es devastador”

En los niños y adolescentes que tienen un cuerpo y personalidad en desarrollo los daños son rápidos, devastadores e irreversibles.

Las drogas llegan como un rayo en una noche oscura y tormentosa de una crisis existencial profunda, un no saber para qué vivo y un no saber para qué muero.

Las drogas destruirán: sistema nervioso, cerebro, órganos, las capacidades intelectivas, el comportamiento, la personalidad y las habilidades de vivir.

La adicción a las drogas se la define como una enfermedad catastrófica porque los pacientes llegan a tener discapacidad y limitaciones funcionales que luego pasarán factura en su vida.

Los consumidores necesitarán terapia intensiva y tratamientos complejos para rescatarlo.

Existen varios factores para caer en estas sustancias, como los problemas sociales o físicos que parten de una baja autoestima o la poca aceptación de uno mismo como ser humano.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN