ACTUALIZADO A LAS
23:17
vacio
-- / --

‘Ejército’ de vecinos en Durán se protegen de los vándalos

Guayas ·
I
11 oct 2019 / 00:00 H.

Llorando y desesperada por no saber qué le podría ocurrir, una trabajadora de una estación de servicio ubicada frente al cementerio general de Durán, pedía auxilio ante la arremetida de un grupo de vándalos que destruyeron y robaron en dicho lugar.

A través de un video, un empleado de ese negocio contó que su compañera resultó ilesa, aunque estaba asustada por el terrorífico momento que vivió la noche del pasado lunes.

Esta es una de tantas imágenes que circulan en redes sociales sobre los desmanes suscitados en este cantón guayasense y que causaron pánico entre los habitantes de diferentes sectores.

En otro video se observa a un grupo de moradores de la segunda etapa de la ciudadela El Recreo, evitando el saqueo de un almacén de artículos varios.

Los habitantes, armados con palos y piedras, ahuyentaron a los delincuentes que asaltaban el local.

Pero no solo durante los desmanes suscitados por las protestas en el país, a causa de la eliminación del subsidio de los combustibles por parte del Gobierno, los vecinos defendieron su territorio.

La mañana de del martes un grupo de personas permanecían armados con bates, fierros, palos y más, en alerta ante la presencia de saqueadores que amenazaron la noche anterior con regresar a vaciar otros locales.

Aproximadamente 16 hombres custodiaban varios locales de La Primavera 1 y la cooperativa Río Guayas, en el norte de Durán.

Uno de ellos es Jhonny Tigua, quien se vistió de ‘héroe’ y con la ayuda de un tubo de hierro, correteó a un grupo de ladrones aquella noche de descontrol.

“Desde que iniciaron los desmanes (18:00 del lunes) hemos permanecido al pie del cañón. No dejaremos que se roben las cosas de los locales”, comentó el joven mientras montaba guardia afuera de una tienda de la avenida Samuel Cisneros.

Pese a todo el valor que estas 16 personas mantuvieron, más de 200 vándalos lograron ingresar a un local de venta de electrodomésticos, donde un solo guardia trataba de controlar la ‘marea’ humana que rompió la puerta.

“Hicimos lo posible, pero eran como 200 personas que trataban de saquear. Era incontenible, ni los policías se abastecieron, porque corrían hacia un lado y por el otro lado los delincuentes robaban”, dijo Carlos Bernardino.

Arreglos en locales

‘Ejército’ de vecinos en Durán se protegen de los vándalos
Los vecinos de La Primavera 1 arreglaron y reforzaron puertas de algunos negocios tras los saqueos de la noche del lunes y madrugada del martes.

A los propietarios de los locales afectados no les quedó más que reparar las puertas y vidrios rotos. Mientras en unos almacenes arreglaban los destrozos causados por los delincuentes, en otros colocaban fierros cruzados en las puertas para reforzar la seguridad.

Por otra parte, en la segunda etapa de la ciudadela El Recreo, Eduardo Sigllán, dueño de un local de venta de ropa, apuraba ‘la mano’ para retirar todas las prendas de vestir del almacén. “Mejor me llevo las cosas a mi casa antes que me saqueen”, manifestó el comerciante que ha invertido aproximadamente 30 mil dólares en su negocio.

Presunto comunicado

‘Ejército’ de vecinos en Durán se protegen de los vándalos

El alcalde de Durán, Dalton Narváez, aseguró que los actos vandálicos fueron cometidos por personas que se valieron de un presunto comunicado de las organizaciones indígenas que señalaban su llegada al cantón.

“Los compañeros indígenas nunca llegaron a Durán. Grupos antagónicos políticos aprovecharon para incitar a ciertos grupos delincuenciales y de pandilleros que crearon los desmanes y saqueos”, dijo.

Con respecto a un video que circula en redes sociales en el que se observa a una persona que es golpeada con una pala, Narváez indicó que la víctima sería un joven que cometía actos delictivos.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN