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Dos hombres violaron a adolescente y la dejaron en coma

Ecuador ·
15 ago 2019 / 11:00 H.

Karen (nombre protegido), de 16 años, fue brutalmente violada por dos hombre encapuchados. La adolescente logró quitarle la capucha a uno de ellos, identificándolo como su primo. Tras el violento episodio permaneció en coma por varios días. Se recuperó, pero quedó con secuelas.

La agresión se registró hace más de 20 meses en Machala, provincia de El Oro. Su familiar, identificado como Sixto Chacha, fue sentenciado por el Tribunal de Garantías Penales, quien lo encontró culpable de violación, condenándolo a 29 años de prisión como autor del delito, tipificado en el artículo 171 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

A Karen la encontraron desmayada en el establecimiento donde laboraba. Los hombres ingresaron al lugar en la madrugada, la golpearon en la cabeza, en el rostro y la amarraron. Intentó defenderse, pero sus agresores la quemaron con una plancha en varias partes del cuerpo.

Durante la agresión sexual, la adolescente logró quitar la capucha a uno de sus victimarios y entonces descubrió que se trataba de Chacha, quien huyó, pero fue capturado semanas más tarde en la provincia de Manabí.

Según la Fiscalía, la menor fue atada y golpeada de tal forma que, como consecuencia, tiene una incapacidad parcial permanente: no puede mover con facilidad su brazo y pierna derecha.

En el hospital Teófilo Dávila estuvo en cuidados intensivos. Los médicos le diagnosticaron rabdomiólisis, que es la descomposición del tejido muscular que ocasiona la liberación de una proteína llamada mioglobina en la sangre. La mioglobina se descompone en sustancias que causan daño renal. Esto, debido a que la sujetaron con mucha fuerza a la altura del pecho.

Este caso lo conoció la fiscal especializada en Violencia de Género, Nancy Pesantez. Con las pruebas recabadas durante el proceso de investigación se demostró la responsabilidad penal de Chacha.

La valoración médica de la joven, los testimonios de los profesionales que la atendieron, el informe investigativo de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) y las pericias biológicas, psicológicas y de trabajo social fueron algunos de los elementos probatorios expuestos en la audiencia de juzgamiento.

Pero la prueba determinante para demostrar la culpabilidad del sentenciado fue la pericia genética de cotejamiento de ADN, ya que en la muestra tomada a la víctima se encontró el ADN de Sixto. También en las uñas de la joven había el perfil genético del victimario, esto debido a que lo rasguñó en su intento de defenderse.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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