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¡Vivieron y murieron juntos!

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23 ene 2020 / 09:53 H.

El festejo por los siete años de su primogénito y la bendición de su camioneta adquirida con tanto esfuerzo, fueron los motivos que llevaron a la familia Daquilema a viajar hasta Baños. Pero, su destino no era vivir juntos como esperaban, sino morir juntos.

Era una tradición para la familia Daquilema Tanqueño viajar hasta Baños. “Siempre lo hacían, iban de paseo, a veces invitaban a un cuñado, otra vez iban los hermanos. Esta desgracia me quita a una parte de mi familia, mis dos hijas, mi yerno y mis nietos, nunca más los volveré a ver”, lloraba desconsolada Maria Esperanza Tanqueño.

▶Lee: Familia muere atrapada en deslave

Patricio Alejandro Daquilema y su esposa Blanca Isabel Daquilema Tanqueño se dedicaban al comercio de ganado y tenían dos hijos: Julio Gabriel de 7 años y Sarahí Marisol de 3 años. El día martes decidieron ir a Baños en campaña de varios familiares.

Mientras que en otro auto, su otra hermana con su respectiva familia también acompañaron en el viaje. “Se fueron el martes de madrugada, felices a bendecir el carrito, para descansar y festejar los siete años del guagua, nunca se separaban”, añadió María.

Las horas pasaban y sus familiares comenzaron a desesperarse porque ninguno contestaba su celular, por lo que uno de sus yernos decidió regresar por la carretera.

¡Vivieron y murieron juntos!
La familia Daquilema Tanqueño viajaron a Baños para celebrar el cumpleaños número siete de su primogénito.

Mientras tanto, cerca de las 18 horas, el Sistema Integrado Ecu911 de Riobamba, informaba de un deslave de gran magnitud que cerraba la carretera Penipe-Cotaló-Baños, a la altura del Km 35 cerca del límite entre las provincias de Chimborazo y Tungurahua, por lo que se despachó maquinaria tanto del Ministerio de Obras Públicas como del Municipio de Penipe.

Los trabajos de limpieza iniciaron a la medianoche, cerca de las cuatro de la mañana y, según la versión de la entidad, la maquinaria encontró el automotor entre los escombros. Enseguida se convocaron otros servicios para iniciar el rescate. Extraoficialmente se conoció que, a eso de la 1h00 a.m., una mujer se acercó hasta el sitio, indicando que una familia estaba desaparecida y posiblemente se trataba de la otra hija de María, con su esposo, que iniciaron la búsqueda.

El rescate les tomó más de dos horas a miembros del Grupo de Operaciones Especiales, Bomberos de Penipe y de Riobamba, así como personal del Ministerio de Obras Públicas de las dos provincias. “Recibimos la llamada y acudimos al sitio, los trabajos de limpieza iniciaron y cerca de las cuatro de la mañana se encontró el vehículo totalmente tapado por el material se complicó la extracción de los cuerpos”, informó el sargento Oswaldo Morocho Yuquilema, agente del GOE.

Se empleó maquinaria especial para retirar los fierros retorcidos del carro. “Aportamos con personal y maquinaria para estricar el automotor, fue necesario cortar varios tramos para poder retirar a todos los cuerpos, estaban todos cubiertos por cantidades grandes de tierra y lodo”, señaló Jorge Usca, subteniente del Cuerpo de Bomberos de Riobamba. Una vez ahí, la fiscal de turno realizó el levantamiento de los cuerpos y fueron trasladados hasta la morgue de Riobamba.

¡Vivieron y murieron juntos!

El sonido de la sirena del patrullero avivó el llanto de varios familiares que se enteraron de la noticia y llegaron hasta las afueras del cementerio. “Dios mío, los guaguas... ¿Por qué?” eran parte de los comentarios cuando los cuerpos llegaron en varios vehículos de la Policía y de los bomberos. La gente se abalanzó para abrazarlos por última vez, pero fueron retirados por el personal policial, uno a uno ingresaron hasta la morgue, entre el tumulto de familiares, medios de comunicación y curiosos.

La tragedia se agudizó cuando les informaron del costo que tenían los trámites para la disección y los féretros.

“Somos pobres, nosotros vivimos al día, ellos también, con lo que sacaban de la venta vivían, no tenemos de dónde,” se lamentaba Rosa Moreta, junto con otras mujeres.

Más tarde llegó hasta la morgue Diego León, teniente político de Licán, quien junto a vecinos intentaron ayudar a los familiares. “Son de escasos recursos, ellos vivían en el barrio Lucerito y su familia es de Cunduana; estamos realizando los trámites y una colecta en el sector para aportar y poder mitigar en algo el duro golpe a esta querida familia de la parroquia”, expresó. Mientras que la familia de Patricio solicitó que la velación se realizara en la casa de su madre ubicada en el barrio Cunduana de la parroquia Licán, pero hasta pasado el mediodía todavía no se juntaba el dinero para los féretros, por lo que los cuerpos no podían ser retirados desde la morgue.

Diego Jiménez, coordinador zonal 3 de la Secretaría de Gestión de Riesgos, manifestó que se encuentran realizando todas las gestiones para canalizar ayuda hacia la familia dentro de sus competencias e indicó que la causa del deslave son las fuertes lluvias.

“El derrumbe se produce por la lluvia en ese sector, hemos tenido deslizamientos de rocas, lodo y material, un día antes en la Bilbao Penipe y hoy, en esta parte, con fatales consecuencias, por lo que conminamos a las instituciones que tiene competencia tener el plan de contingencia, realizar siempre las inspecciones de territorio”, manifestó.

En Chimborazo desde el mes de octubre se han presentado 14 eventos adversos: 3 aluviones, 6 deslizamientos y 3 granizadas, de los cuales este sería el más grave hasta el momento.

La carretera sufrió otro deslizamiento la mañana del miércoles, mientras se realizaban las tareas de limpieza. Según el MTOP son más de 1000 toneladas de material que se desprendió de la montaña.

El vicepresidente de la República que se encontraba de visita en Chimborazo comprometió ayuda a través del Ministerio de Bienestar Social para las familias afectadas por este aluvión.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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