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Plantón para exigir justicia por femicidio de Paola Moromenacho

Quito ·
I
12 feb 2019 / 11:09 H.

Juan Carlos Moromenacho siente que la justicia no lo ha respaldado del todo. El femicidio de su hermana Paola, aún no llega a la sentencia que él espera, es decir la pena máxima de 34 años y ocho meses.

El cuerpo de la señora fue encontrado en el bosque de Buga, parroquia de Ayora, en Cayambe, al norte de Quito, el 6 de agosto de 2017. Tenía 15 puñaladas, además de varios cortes de defensa en las manos y brazos. Fue abandonada en su automóvil en la vía pública.

El jueves, en un plantón, él y su familia levantarán la voz para exigir que Héctor Menchero, implicado en el crimen y expareja de Paola, “pague por todo el daño que ha hecho”, especialmente hacia la hija de ambos, quien permanece a cuidado de su abuela.

A la iniciativa se realizará en los exteriores de la Corte Provincial de Pichincha, en el norte de Quito. Allí, desde las 07:30 de la mañana, los allegados de la fallecida y varios colectivos feministas se juntarán para pedir “una condena más justa” en contra del procesado, quien permanece recluido en el Centro de Rehabilitación Social de Latacunga, en Cotopaxi.

Una hora más tarde iniciará la audiencia de apelación en una de las salas de esa dependencia. Sin embargo, el temor de Juan Carlos se basa en “varias irregularidades que han surgido durante la investigación”. Para él, estos errores afectan al acceso a la justicia que deberían tener los parientes de la mujer.

Moromenacho resalta que el proceso tiene varias omisiones, por ejemplo, en una pericia que se hizo en el inmueble del sospechoso, en busca de sangre de Paola. “No entiendo cómo no se les hizo raro encontrar solo un par de gotas si mi hermana perdió más de tres litros. Cómo no pensaron que alguien limpio la escena”, cuestionó Juan Carlos.

Otra de sus preocupaciones en que jamás se hizo una triangulación de llamadas entre Paola, Héctor y su conviviente, a quien la Fiscalía también le abrió una investigación por la muerte de la mujer, quien fue reportada como desaparecida dos días antes de encontrar su cadáver.

Cuando Menchero se entregó a los uniformados e indicó que conocía el sitio donde estaba el cuerpo de Paola, acordó con los agentes “brindar la información el presencia de un abogado y del cónsul de su país (España)”.

Fue la pareja del procesado, quien entregó la ropa de Menchero a la Policia. “No garantiza que ella haya entregado las prendas reales. Se supone que él estuvo dos madrugadas en el lugar donde estaba el cuerpo, a 3200 metros de altura, donde las temperaturas son tan bajas que ni las personas de la zona las resisten. Cómo pudo él estar dos días ahí en pantalón y camiseta”, precisó.

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