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Hombre mató y se comió un pedazo de un policía

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18 oct 2019 / 23:13 H.

Cuando el olor a muerto se volvió insoportable para los vecinos del bloque E, de la propiedad de Peabody (Inglaterra), el cuidador primero intentó cubrir el olor con aromatizante. No funcionó y alguien decidió llamar a la policía.

Eso sucedió el jueves 7 abril del año pasado. Una semana antes, un hombre identificado como “CD” estaba perdido en el condominio, en busca de una fiesta de sexo químico a la que había sido invitado mediante la “aplicación de fetiche gay” Recon. El organizador se llamaba “Domination London”. CD encontró la puerta correcta, tocó el timbre pero no recibió respuesta. Tocó de nuevo y la voz de un hombre contestó: “Hola, lo siento, estamos teniendo una especie de situación aquí”.

CD no entendía a qué se refería con “una especie de situación” así que preguntó si podía ayudar en algo. Le dijeron que alguien se sentía enfermo, que no se preocupara y que se había cancelado la fiesta. Más tarde, en un testimonio, CD dijo que la voz sonaba alterada y un poco molesta.

La voz al otro lado del intercomunicador pertenecía a Stefano Brizzi, un italiano de 49 años. Brizzi contó a la policía por qué no había dejado entrar a CD; había invitado a unos cuantos hombres a su fiesta, explicó, “pero no llegaron, y cuando uno sí se presentó, estaba justo en medio de estrangular a Gordon”.

Gordon Semple, oficial de policía, fue el primer invitado en llegar a la fiesta de Brizzi. Era un escocés de 59 años, vivía en Dartford, Kent (Sudeste de Inglaterra), y había servido a la policía metropolitana por 30 años.

Semple mantenía un romance con un compañero de servicio pero su relación era abierta, por ello no fue extraño que el viernes 1 de abril contactara a Stefano Brizzi por Grindr. El nombre de Brizzi en la aplicación era Dom SE1, y la descripción de su perfil decía que estaba “libre para una sesión sucia y sórdida”.

Apenas Semple recibió la invitación del italiano se trasladó a su apartamento, al cual llegó unas horas antes que CD.

Brizzi y Semple se pasaron enviando mensajes por Grindr y Recon para que más personas asistan la fiesta de sexo químico. Nadie más se presentó. El asesino dijo que la muerte de policía metropolitano había sido un accidente por un juego que se salió de control. Pero eso no fue lo que le dijo a las autoridades cuando recién llegaron a su apartamento por la denuncia de su vecino por el olor a muerto. Cuando le preguntaron qué había ocurrido, él les dijo con tranquilidad: “Lo maté la semana pasada, lo conocí en Grindr y lo maté. Satanás me lo ordenó”.

Alrededor de los 15 años Stefano Breizzi descubrió que era gay. Su familia era extremadamente católica y para él su descubrimiento era irreconciliable con las creencias de ellos. A los 40 años fue diagnosticado con VIH y Hepatitis C, más tarde, consumió drogas como GHB, ketamina y metanfetamina.

Se unió a un grupo de recuperación y acudió a un psicólogo. En sus declaraciones, dijo a la policía que ninguna de estas intervenciones lo ayudaron. Habían encontrado una copia de la Biblia Satánica en su computadora y un cuaderno de notas manuscritas dirigidas al diablo. “El problema con eso es que el psicólogo dice que la metanfetamina provocó psicosis”, explicó Brizzi. “Fui criado como católico. Ser gay era malo. Y el diablo... así que me interesé en Satanás”.

Cinco días después del asesinato, el hombre salió a comprar productos químicos y de limpieza. Las cámaras del lugar captaron cuando agarró un balde y metió su cabeza en él para medir si entraría el cráneo de Semple para disolverlo en ácido. En la audiencia, el juez le preguntó si la idea la había sacado de un episodio de la serie Breaking Bad, a lo que él contestó: “Acepto que lo consideré sin ninguna racionalidad en absoluto” respondió Brizzi. “Si hubiera pensado en ello —si fuera una especie de mente criminal— habría hecho las cosas más organizadas, creo que me inspiré en la idea, tomé lo que tenía a la mano, pensando que tal vez podía disolverlo”.

Sin embargo, esa no fue la única forma en la que trató de deshacerse del cuerpo de la víctima. La corte supo que había “rallado la carne de los huesos de su víctima antes de comer una porción con palillos”. El ADN del hombre fue encontrado en el horno, en los palillos, una olla y una tabla de cortar.

El caso fue a juicio en octubre pasado. Brizzi negó haber asesinado a Semple a propósito y mantuvo su posición de que fue un error por el juego. El 13 de noviembre fue condenado a cadena perpetua pero el 3 de febrero de este año murió en la cárcel.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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