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La 18 implementa tecnología para dar mayor seguridad

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11 jul 2019 / 00:00 H.

Es un día común en Guayaquil. A 10 minutos de que inicie la atención en el barrio de tolerancia ubicado en la calle Salinas, mejor conocida como La 18, en el suburbio porteño, varios hombres merodean las puertas de acceso al sitio.

Lucen impacientes por entrar, ‘pegarse’ unas ‘heladitas’ y hasta solicitar los servicios de alguna de las trabajadoras sexuales del lugar, si se les antoja.

Cuando ya es la hora de funcionamiento (de 11:00 a 20:00), los clientes se encolumnan y uno a uno son revisados antes de ingresar. Los guardias del sitio les hacen un cacheo para verificar si llevan armas o algún objeto que resulte peligroso para la seguridad del sitio.

Los usuarios deben presentar su cédula de identidad, no solo para demostrar que son mayores de edad (ya que se prohíbe el ingreso a menores de 18), sino para que el documento sea escaneado por un dispositivo electrónico.

“Queda el registro de la cédula en caso de que haya un herido, un robo o cualquier cosa y con eso se trabaja con la policía”, explica Brenda Rentería, presidenta de la Asociación de Propietarios y Coarrendatarios de la calle Salinas. Esto obedece en el afán de evitar que ocurran desmanes o actos delictivos.

Trabajan en total siete guardias, de los cuales tres se distribuyen en un lado de la calle, otros tres están del otro extremo y la única mujer del grupo recorre ambas alas por si se requiere hacer la revisión a mujeres, quienes acuden en una relación de 50 a 300 en promedio en relación a la asistencia de los caballeros, según Rentería.

Más seguridad por los clientes y las trabajadoras

En junio del 2015, en el barrio de tolerancia se instalaron puertas metálicas de cada lado y se contrató la guardianía. Rentería comentó que aquello fue el inicio de los controles y desde entonces se han implementado implementos tecnológicos para la vigilancia.

Hay ocho cámaras de seguridad que registran toda la actividad que se genera tanto en el interior de la 18 como en el exterior. Lo captado por estos equipos es monitoreado en un cuarto adecuado para el efecto.

Según Rentería, están “tratando de evitar el consumo de drogas que es un tema que aquí se lo ha mermado”. También se quiere evitar que sucedan otros delitos como robos o ciertas rencillas ‘al calor de los tragos’.

Adicionalmente hay un acuerdo con 70 vendedores ambulantes quienes tienen permitido el ingreso para comercializar sus productos. Todos portan una credencial distintiva y una camiseta que los identifica como tales.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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