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¿Podría Monte Sinaí ser Patrimonio de la Humanidad?

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15 may 2018 / 00:00 H.

A 4,671 kilómetros de distancia a Mary Silveira se le ocurrió que los asentamientos podían ser declarados Patrimonio de la Humanidad.

Ella es argentina y vive en una de las 750 favelas que se han calculado hay en Río de Janeiro (Brasil). La petición que hace se en encuentra en Change.org y está dirigida a la Unesco. Su Comité Mundial de Patrimonio se reúne el 24 de junio y quieren ser incorporados en esa lista.

Decir asentamientos irregulares es lo mismo que referirse a favelas, campamentos o villas; esos barrios que se conforman por el excesivo crecimiento de las ciudades. Los hay en todas partes.

En Guayaquil, Monte Sinaí entra en esa categoría y es uno de los más representativos con al menos 54 cooperativas conformadas. Al menos, eso era lo estimado por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) en 2016 y que en esa extensión habitaban por entonces, 274 000 personas.

Una oportunidad para resurgir

Claro, puede sonar descabellado siquiera insinuar que los asentamientos sean comparados con las islas Galápagos o la Gran Muralla China —que ya son Patrimonio— pero Silveira tiene su razón para levantar esta solicitud e incluso pedir apoyo:

“Los lugares Patrimoniales reciben recursos económicos, asistencia inmediata en emergencias y sobre todo, un interés masivo por conocer y aprender de su realidad: todo lo que no pasa en los asentamientos”.

Su moción también se apoya en que desde estas áreas se cumple con los 10 requisitos exigidos por la Unesco para tratar a un lugar como patrimonial. El cuarto punto se relaciona también con la realidad en Monte Sinaí:

- “Un ejemplo de un conjunto arquitectónico que ilustre una etapa significativa de la historia humana”, es la postal que ofrecen nuestros barrios, como la manifestación más extrema de la desigualdad actual.

¿Libre de invasiones?

Esa desigualdad pretendió ser liquidada por el gobierno de Rafael Correa declarando a Monte Sinaí como Zona de Seguridad, es decir, libre de invasiones.

Así fue como describía aquel plan el expresidente en ese momento: “Se ha declarado zona de seguridad las riberas, los costados de los canales del trasvase, en realidad todo el sistema hidráulico que abastece a la península (...)”.

Lo que a la práctica sucedió fue lo contrario. En octubre del 2017 se conformó una veeduría ciudadana que perseguía los avances de legalización, ofrecidos a los antiguos moradores de la zona. Se verificó que la población solo aumentó.

Jenny Pinto, junto a otros 30 vecinos que conformaron ese grupo de observadores presentaron un informe ante el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) Transitorio. Se presentaron, entre otros, estos datos:

¿Podría Monte Sinaí ser Patrimonio de la Humanidad?

Cantidad de construcciones:

2011: 13. 076

2015: 23. 769

2017: 27. 708

Denuncias:

Durante los últimos 5 años hubo 5 ministros de Miduvi, cada uno ha invalidado documentos a los posesionarios.

Detención de líderes comunitarios.

Más allá de lo que representa Monte Sinaí, en 2016 ya se calculó que alrededor de 2,8 millones de personas en Ecuador se encuentran en asentamientos de este tipo: irregulares y precarios. Imaginar que puedan ser Patrimonio es solo otro llamado de atención para voltearlos a ver.

Ya hay un ofrecimiento previo: Lenín Moreno, como actual presidente, dijo que quería hacer del sitio —en julio de 2017 y a través del proyecto Casa para Todos— el “mejor barrio de Guayaquil”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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