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¡Oler a trago generó la tragedia!

Azuay ·
I
23 jul 2019 / 07:19 H.

Desde la tarde del pasado domingo 14 de julio, doña Blanca Carchi lleva una doble pena en el alma que la tiene ‘muerta en vida’: Ese día su hija Verónica colgó de una viga a su pequeña y, acto seguido, se suicidó de la misma manera.

“Mi hija Verónica ya no está... ya no se escucha ni el correteo, ni los juegos y ni los gritos de mi nietecita. Vero se la llevó con ella ¡y para siempre!”, dice mientras miraba una foto reciente de su criatura.

A sus 52 años, Blanca no deja de llorar la muerte de sus seres queridos. Nunca se le pasó por la cabeza tal situación.

Las dos fueron halladas guindadas de una cuerda que pendía de una de las vigas de un cuarto de la rústica vivienda de adobe y teja que la familia tiene en la comunidad de Charqui, a unos 20 minutos del centro cantonal de Nabón, en Azuay.

Nabón es un cantón eminentemente agrícola, con bastante población en España, Europa y Estados Unidos, con 16 mil habitantes. Se divide territorialmente en Nabón (urbano) , Cochapata, Las Nieves y El Progreso.

DOLOR

Sentada en una silla puesta sobre el piso de tierra de la pobre casa, Blanca repitió, una y otra vez, “me he quedado sola”.

“Vero, mi nieta y yo enfrentábamos juntas los problemas de la vida. Éramos muy felices”, expresó con dolor.

Como un acto de amor se aferraba a una fotografía de hace tan solo quince días donde se le ve a Verónica recibiendo el diploma por graduarse del segundo año de bachillerato.

La adolorida mujer, con los ojos llenos de lágrimas y un profundo suspiro, dijo que no quería recordar el momento en que descubrieron que su hija habría ahorcado a la pequeña de 4 años y después presuntamente se suicidó.

De hecho hay una carta, añadió José, el segundo de los dos hermanos de la víctima. “Fue madre soltera, y en una hoja de papel de cuaderno nos pide perdón por lo que hizo”.

Según el familiar, en la misiva la joven habría dicho que no podía más con la vida. Que los amaba. Pedía, además, que cuiden de su mamá y que se llevaba a la infante con ella para que no sufra, contó José sin dar más detalles, ni mostrar el papel.

Los deudos presumen que el motivo para que se quite la vida sería el llamado de atención que le hizo Blanca, la madrugada del domingo, cuando la joven, de 22 años, regresó a casa luego de una fiesta en el centro cantonal con “aliento a licor”, contó Rosa, la mayor de los hijos de Blanca.

“No hay otra razón”, dijeron Rosa y José, quienes destacaron que nunca notaron tristeza ni estrés en Verónica.

“Ella trabajaba realizando la limpieza de un centro comercial, con ese sueldo mantenía a nuestra madre. Incluso nos ayudaba a nosotros”, coincidieron en señalar los hermanos mayores de la fallecida que no salen de su asombro por estas repentinas muertes.

Ambos deudos añadieron que Verónica se llevó con ella la verdadera razón de su decisión. “Dios la perdone”, dijeron, al paso, que lloraron inconsolables estas pérdidas de vidas humanas.

DATOS

14 de julio ocurrió el presunto homicidio y suicidio.

¡Oler a trago generó la tragedia!

SOLIDARIA

Beatriz Patiño, una vecina del barrio, muy conmovida y dolida señaló no entender lo que habría llevado a Verónica a tomar la decisión de quitarle la vida a su hija y a ella misma.

La recuerda como una joven feliz y solidaria con los vecinos.

“Se la veía alegre, todas las mañanas saludábamos cuando salía para su trabajo. Demostró siempre el amor a su hija y decía que sola sacaría adelante a su pequeña puesto que el papá de la infante en nada la ayudaba y se había ido a los Estados Unidos”, aseguró la mujer visiblemente consternada.

Hoy nada de esas realidades podrán ser así, ambas yacen en un nicho del cementerio local.

Así lo testimonia la veintena se rosas blancas y lilas que tributan a las dos personas en esa lugar.

TESTIMONIO

Tenía sus sueños

María Yunga, compañera de estudios de Verónica, no sale del asombro que le provocó la fatal noticia. “Nunca me contó sobre algún problema grande, tampoco noté nada extraño en ella. Teníamos sueños y metas, de graduarnos y seguir preparándonos para la vida. Ella se ha ido dejando dolor no solo en sus familiares, compañeras y conocidos, sino en todo un pueblo que la conocía como una muchacha alegre”, relató su amiga.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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