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Mujer apuñala 185 veces a su esposo en defensa propia

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13 mar 2019 / 14:01 H.

“¿Me van a meter presa por matarlo? La muerta iba a ser yo”, dijo ante la policía de Buenos Aires (Argentina) Paola Córdoba, de 38 años, procesada por haber asesinado a su esposo Alberto Naiaretti, de 46 años. El hombre tenía un historial por maltrato físico y psicológico hacia la mujer y sus tres hijos.

Milagros, hija mayor de la pareja, fue aprehendida junto a su madre el domingo, luego de que Paola llamara a emergencias confesando haber matado a su esposo en defensa propia, informa el medio digital argentino Infobae.

María, hermana de la detenida, relató ante medios locales cómo se dio el crimen: “Alberto le dijo esa noche: ‘Hoy te mato a vos y a tus hijos’. La estaba golpeando, así que mi hermana tomó un cuchillo”.

Según el relato de María, Milagros escuchó el estruendo de la golpiza, por lo que salió de su cuarto a ver qué sucedía. Cuando presenció cómo su padre lastimaba a su madre, de inmediato, intentó protegerla. Las mujeres terminaron por acuchillar a Alberto.

El número de puñaladas sorprendió a los forenses: 185 en total. Estaban ubicadas en el pecho, abdomen y espalda.

La policía bonaerense ingresó a la casa de la pareja bajo órdenes de una fiscal y se llevó dos cuchillos de cocina como evidencia. Asimismo, detuvieron a Paola y Milagros.

Córdoba está acusada de “homicidio agravado por el vínculo”, delito castigado con cadena perpetua en Argentina. La joven fue aprehendida bajo la sospecha de que participó en el crimen.

Una vida llena de maltratos

“Él (Alberto) la obligaba (Paola) a prostituirse”, dijo Gloria, hermana de la acusada. “Le decía que tenía que llevar plata a la casa para la comida, él la llevaba a la ruta”, agregó.

La pareja llevaba más de 20 años juntos. Se habían conocido en una parada de buses cuando Paola tenía 15 años y Alberto, 23.

Ante la familia de la mujer parecía ser un buen hombre. Sin embargo, al poco tiempo comenzó a alejarla de sus allegados hasta que un día decidieron escaparse.

Naiaretti a duras penas dejaba que su suegra ingresara a la casa a visitarlos, los otros miembros de su familia política estaban totalmente vetados.

Vecinos de la pareja revelaron a La Nación que, de forma constante, veían a Paola y a los niños cabizbajos, el hombre les prohibía interactuar con los demás.

Asimismo, dos mujeres informaron que habían tenido una riña con Alberto debido a su mala conducta.

Milagros, de 18 años, contó a sus tías una de las tantas agresiones de las que fue víctima. La adolescente planchaba su cabello, cuando su padre le gritó que solo perdía el tiempo y tomó el cable de la plancha e intentó estrangularla.

Denuncias no escuchadas

Córdoba lo denunció tres veces en una Comisaría de la Mujer local. La primera fue en diciembre de 2010, después de que le lanzara un cuchillo. De acuerdo a la declaración de la mujer, Naiaretti la había amedrentado diciéndole: “por no hacer las cosas como yo quiero puedes terminar mucho peor”. La frase consta en actas policiales, detalla Infobae.

La segunda denuncia se dio en agosto de 2016. Los celos obsesivos de Naiaretti eran su justificativo para agredir a su conviviente. “Las agresiones son diarias. Cada vez que este la agrede o cela ella se va de la casa unos días y luego regresa. Que cuando no lo obedece se ofusca y se torna agresivo”, manifiesta el parte policial publicado por el diario argentino Clarín.

En junio de 2017, Paola realizó el último pedido de ayuda a la justicia argentina. Sin embargo, las denuncias no avanzaban y debían pasar un proceso tras otro para que se hicieran efectivas, por lo que desistió.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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