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Anderson explota en redes sociales por Assange

Londres ·
I
13 abr 2019 / 14:31 H.

“No es un accidente que ella se presente a la embajada con esos atuendos atractivos”.

La exuberante dama a la que refiere esta cita textual publicada en un portal de internet es sobre, nada más ni nada menos, la muy conocida actriz canadiense-estadounidense Pamela Anderson, la legendaria ‘conejita’ de Playboy, recordada por su papel en la serie televisiva ‘Guardianes de la bahía’.

Según informaciones, desde 2014 y hasta que la dejaron, Pamela se había convertido en una visitante asidua del entonces asilado Julian Assange. ¿Por qué? Lo especulado es que ella ha mantenido una relación amorosa con el detenido hacker, al que la uniría no solo la visión política, sino también el ‘fuego del amor’.

Por eso es que muchas veces no era extraño que la famosa ‘conejita’ se diera una vuelta por la embajada de Ecuador en Londres con el fin de ver a su ‘Romeo’.

Este sería, precisamente, el por qué la modelo fue uno de los primeros personajes que ‘pegaron el grito en el cielo’ el jueves pasado por la salida de Assange de su sitio de asilo.

Ecuador, Estados Unidos y Reino Unido estuvieron entre los blancos de sus gruesas críticas que incluyeron reclamos: “¿Cómo pudiste, Ecuador?”. Descalificaciones: “Cobarde presidente tóxico” (refiriéndose a Donald Trump) y otra serie de opiniones que están expuestas en la cuenta de su fundación en Twitter y que, conforme avanzan las horas, aumentan cada vez más.

Algo que permitiría deducir la cercanía de esta mujer con el cuestionado exasilado.

¿Y el anillo pa’ cuándo?

De acuerdo con las informaciones, la supuesta relación de Pamela con Julian data de 2014.

Atribuyen el hecho de conocerse a una diseñadora y activista que era amiga en común de ellos, la ‘cupida’, Vivianne Westwood.

Cada vez que iba, Pamela aseguraba que le llevaba a él comida vegana. Según ella, duraban largos ratos dialogando sobre lo ‘divino y lo humano’ en la sede de Ecuador.

Aunque hay que aclarar que a nadie le consta si esas charlas ‘pasaban a mayores’...

Solo se sabe que ella llegaba a la delegación nacional en la capital inglesa cargando libros, detalles para el hacker y luciendo ropa ‘muy ligerita’.

“Tenemos esta cercanía; (él) no es tan cercano a las personas como lo es para mí”, dijo Pamela. “Tengo una verdadera relación personal con él”, aseguró la artista.

Anderson bordea los 52 años y le atribuyen un ‘rosario de relaciones’, entre ellas, una en simultánea con un jugador de fútbol francés y Assange.

“Desde luego, es una persona muy interesante y hay una especie de conexión romántica porque es una lucha romántica”, le aseguró la ‘guardiana’ a la cadena Fox en una de sus entrevistas.

De allí que el protocolo de control y prevención que se implantó en la delegación ecuatoriana no le gustó para nada a ella.

Sostenía que esas medidas impidieron durante un largo año estar ‘de tú a tú’ con el hombre que la pone a pensar en ‘el anillo pa’ cuándo’...

Esto, sumado a la expulsión del conocido fundador por WikiLeaks, hicieron que ella explotara como una ‘bomba atómica’ en el mundo virtual.

“No he podido visitar a Julian por un año... Extraño tu risa pícara y tu curiosidad... te veré pronto”, dijo en un tuit. No podrá ser... ¡Ahora sí está preso!

En las inmediaciones de la sede de la embajada de Ecuador en Londres se acabó el relajo: ya no hay manifestantes, policías ni periodistas deambulando por aquí y por allá. Los vecinos se congratulan tras la entrega que hicieron de Julian Assange a las autoridades británicas.

Ahora parece que se adelantará una importante operación de limpieza del lugar donde vivió siete años el reconocido hacker, quien por su comportamiento se le suspendió la nacionalidad ecuatoriana y el asilo diplomático que gozaba desde 2012.

“Dios mío, se ha acabado la pesadilla, qué alivio”, exclamó el sexagenario Tony Knight, consultor financiero quien vive cerca de la representación diplomática, en el elegante barrio de Chelsea.

“En toda esta zona, la gente que vivimos aquí estábamos molestos por lo que sucedía, había presencia policial, manifestaciones”, explicó este ciudadano que se mostraba feliz por la salida del asilado. “No era a diario, pero la situación se prolongó siete años”, expresó.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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