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Plumofobia, el enemigo encubierto

I
30 jun 2017 / 17:19 H.

La discriminación dentro del propio círculo LGBTI es un tema polémico del que no se ha hablado mucho. Sin embargo, esta problemática ha empezado a ser estudiada e incluso se le ha dado un nombre: plumofobia.

El término se usa para referirse al rechazo hacia personas que no actúan conforme a sus roles de género. Es decir, es un tipo de homofobia y suele encontrarse entre los mismos miembros del colectivo LGBTI.

Este término nace de la expresión ‘pluma gay’, que se utiliza para describir el comportamiento afeminado en los hombres o la conducta varonil en las mujeres.

Para aquellos homosexuales que se definen a sí mismos como personas de ‘conducta correcta’ o ‘straight acting’, quienes se alinean con expresiones ‘pluma’ resultan vergonzosos.

El portal GayTimes mostró los resultados de un estudio realizado en Europa en 2016, que revelan que el 37 % de encuestados fue ‘más propensos’ a estar de acuerdo con la afirmación: “Me identifico más con la comunidad heterosexual que con la comunidad gay”.

“Puedes ser gay o lesbiana, pero mejor que no se note”, “la homofobia entre gays que se multiplica en Internet”, “Plumofobia: la discriminación más latente dentro del propio universo gay”... son algunos de los titulares que se encuentran al navegar por internet y evidencian la aversión a los gestos, ademanes, formas de hablar o expresiones de algunas personas.

Y poco a poco la exclusión se hace sentir. Javier Sáez y Sejo Carrascosa presentaron el Elogio de la Pluma donde muestran el creciente aislamiento entre ellos. “Tú vete a una fiesta leather hablando en femenino y no se te acercan ni los camellos. En las convocatorias de muchas fiestas leather, bakala, osos, etc., leemos cosas como ‘solo tíos machos’, ‘abstenerse locas y plumas’, ‘para tíos de verdad’, ‘rollo muy masculino’, etc”.

Aunque el nombre de esta actitud nace dentro del círculo LGBTI, según Gay Ocio también puede utilizarse para describir a cualquier persona que muestre esta clase de discriminación.

¿Dónde nace la discriminación?

Aunque resulta complicado puntualizar una fecha, se puede mencionar una de las primeras ventanas que mostró esta realidad entre homosexuales.

En la comunidad LGBT, las páginas web y aplicaciones móviles para encontrar pareja dieron las primeras muestras de discriminación.

Expresiones como “Busco tíos muy masculinos. Si alguna vez se te ha notado que eres gay no me vas a gustar”, “Solo tíos muy machos”, “abstenerse pasivas”, ya no resultan sorpresivas.

Una explicación mas no una justificación

Un factor que tal vez puede explicar la actitud del plumófobo lo presenta el Instituto de la Mujer, donde concluye que “los hombres que no son percibidos como suficientemente masculinos sufrirán el insulto homófobo, al igual que las mujeres que no sigan los mandatos de la feminidad”.

Ante la sociedad, los homosexuales sin ‘pluma’ son percibidos como heterosexuales, lo que como cita diario El Mundo, “invisibiliza a bisexuales y homosexuales, por qué no decirlo, a heterosexuales y bisexuales con pluma que son automáticamente catalogados como gais y lesbianas”.

#StopPlumofobia

Así se denomina la nueva campaña que emprendió López Rekarte con el respaldo de Afioco, Estudio Atlas y Apoyo Positivo en donde las personas tratan de romper los estereotipos e ir en contra de la idea que la sociedad se ha formado. Ellos invitan a pintarse las uñas de rosa como símbolo de la campaña.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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