ACTUALIZADO A LAS
12:01
vacio
-- / --

En Sígsig, el dolor recorrió las calles donde se hizo la caravana fúnebre

Azuay ·
I
04 ene 2020 / 18:14 H.

“Dios me los prestó. Fui feliz. Mi mujercita y mis otros chicos están juntos en gloria del Señor. Pido conformidad”, se consolaba Luis, padre de los niños Mayra, de 7 años, Jaime (13) y Jonathan Placencia (14), quienes murieron aplastados al derribarse un muro de contención en el sector Las Lomas del cantón Sígsig, en Azuay.

“Ellos siempre estarán conmigo”, remarcó el padre con mucho dolor, mientras se preparaba el traslado de los féretros de sus hijos hacia la Unidad Educativa 16 de Abril de Sígsig para la capilla ardiente.

▶Lee: Caída de muro de contención mató a 4 miembros de una familia sigseña

A unos pasos, Ángel, padre de Christopher Mendoza, primo de los Placencia también sollozaba. “Se fue mi único hijo”, decía mientras le daban las condolencias.

Afuera estaba un bus para transportar a los acompañantes hasta el centro educativo. Poco a poco fueron sumándose amigos, conocidos, parientes y nativos del cantón.

Alrededor de las 13:00, con ramos de flores y afligidos, los amigos y familiares de las víctimas del derrumbe ocurrido la madrugada del 1 de enero, iniciaron el cortejo fúnebre.

El féretro con los restos de Christopher fue llevado en la camioneta de su padre Ángel Mendoza. La madre del joven, Teresa Placencia, repetía “con quién iré ahora de compras”. La banda de pueblo Santa Cecilia del Sígsig, entonaba las canciones Mi vida ya se fue y Vasija de Barro.

En Sígsig, el dolor recorrió las calles donde se hizo la caravana fúnebre
En caravana llevaron a los estudiantes al plantel donde se educaban.

Al ingreso al centro educativo, los compañeros de los niños formaron una calle de honor con ramos de flores en sus manos.

Para la 16:00 se preveía la misa fúnebre en la Iglesia Matriz del Sígsig, para luego dirigirse al cementerio municipal donde serán sepultados los cuatro muchachos.

SIN DRENAJE

Según datos del Municipio, el muro que se derrumbó no tenía cimientos, tampoco sistema de drenaje. “El desprendimiento era inminente”, adujo Juan Cabrera, funcionario del Obras Públicas del Municipio del Sígsig, pueblo situado a 62 kilómetros de Cuenca.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

TAGS:

LEE TAMBIÉN