ACTUALIZADO A LAS
10:51

Un hombre ingirió vidrio molido para quitarse la vida

I
07 dic 2018 / 10:00 H.

En estado de shock, Juan (nombre protegido), de 19 años, le suplicaba a su madre que le ayudara. Los cortes superficiales en sus brazos y muñecas evidenciaban en parte su dolor. Solo en parte, porque lo peor es que el chico había ingerido vidrio molido con la sola intención de matarse.

La escena fue triste, contó Freddy Granizo, uno de los policías que ayudó en el auxilio. Arrepentido, el muchacho colaboró con los uniformados, que rompieron las seguridades de la casa para poder ingresar. El joven se había asegurado de que nadie pueda entrar colocando seguro desde dentro para cumplir con su objetivo: dejar este mundo.

“No quería abrir, había puesto la música en alto volumen. Estaba en un mueble y con rayaduras superficiales en los brazos, hechas con vidrio. Manifestó que había ingerido vidrio molido, por eso se lo trasladó a un hospital... adentro (en la casa) había una botella mediana de cola rota y vidrio que había triturado”, recordó Granizo.

El hecho ocurrió el pasado martes, a las 10:00, aproximadamente, en la cooperativa Rumiñahui, de Santo Domingo.

En el domicilio también se encontró una nota donde indicaba “que era un estorbo para la madre y por eso quería quitarse la vida”, detalló el policía.

Juan permaneció dos días en el área de emergencia del hospital Gustavo Domínguez, donde continúa en observación, informó Edwin Omaña, director de ese departamento de atención.

El galeno recalcó que el paciente llegó consciente a la casa de salud y que reveló que había ingerido vidrio molido; por tal motivo le practicaron un escaneo en todo el cuerpo con el que descartaron, hasta ese momento, daños en sus órganos vitales.

Agregó que todo residuo de vidrio se elimina al cabo de varios días, por lo que han creído pertinente que Juan continúe bajo su supervisión ante cualquier afectación que pudiera surgir.

Sin embargo, no se practicó una endoscopia, porque una invasión agresiva podría empeorar su situación. “Si se presenta un daño interno, el cirujano ya está al tanto para intervenir”, explicó.

Omaña recalcó que el paciente, que llegó con una “depresión severa” y “desequilibrio emocional” ha evolucionado favorablemente y ha accedido a la ayuda psicológica y psiquiátrica que le han brindado, como parte de la atención integral que han puesto a su disposición.

Estaba agresivo

El escándalo no pasó inadvertido entre los vecinos, que fueron testigos de la desesperación de la madre del chico. Una de las moradoras del lugar dijo a EXTRA que Juan se crio como un niño tranquilo, pero ya en su juventud era “agresivo” con su madre.

Y aunque la motivación de Juan para ponerle fin a su existencia serían problemas familiares, según una de sus parientes, sí causó sorpresa. Detalló que el joven hace poco sufrió la muerte de uno de sus gemelos, que procreó con una pareja sentimental, pero que no sabía si continuaba en una relación con ella y si eso empeoró su estado de emocional.

Diciembre, mes de alta sensibilidad

El doctor Edwin Omaña, jefe del área de emergencia del hospital Gustavo Domínguez, hizo un llamado a la ciudadanía a que estén más pendientes del comportamiento de sus familiares y allegados, pues cuando muestran cambios en su accionar y hablan de acabar con su vida “existe una alta probabilidad de que lo cumplan”. Este riesgo aumenta especialmente en diciembre, mes en el que se registran más de estos casos.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN