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¿Por qué las mujeres suelen experimentar orgasmos involuntarios?

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07 ago 2019 / 10:34 H.

El cuerpo humano es capaz de responder de forma automática a ciertos estímulos de excitación, por ejemplo a través de la erección o la lubricación de la zona vaginal.

Sin embargo, se cree que cada vez ocurren, se cree que la persona desea el acto sexual, pero no siempre es así. A veces, es el cuerpo el que presenta la necesidad, mas no la mente. Esto se conoce como excitación no deseada.

Según diario El País, varios expertos reconocen que se trata de tema muy controversial para la sociedad, pues es un concepto con el que pocos están familiarizados. Se entiende, por ejemplo, que una persona que tiene deseos sexuales no pueda llegar a la excitación, pues su cuerpo no siente la estimulación. Al contrario, resulta incomprensible que alguien que siente excitación no tenga realmente apetito sexual.

La educadora sexual Emily Nagoski explicó de manera visual en una su charla TED —realizada el año pasado— cómo un experimento demostraba que con un juego sexual la mujer lubricase. Sin conocer sus emociones, ni sus pensamientos, se dedujo que su cuerpo “habló por ella”.

Nagoski afirmó en su charla que la única manera de conocer si la mujer realmente quería sexo era preguntándole. “Si salivo cuando muerdo una manzana podrida, ¿alguien puede decir: ‘dijiste que no, pero tu cuerpo dijo que sí?”, dijo.

Una respuesta física, pero no emocional

La justificación a este tipo de excitación la daba el bioquímico Pere Estupinyà en su libro S=EX², relata El País. “En condiciones normales, la excitación física y mental están íntimamente relacionadas, pero en ocasiones alguien puede sentirse mentalmente excitado o excitada y sus genitales no reaccionar en absoluto y en otras producirse una respuesta genital, sin que haya una sensación subjetiva de estar excitado”.

De acuerdo con el bioquímico, hay que tomar en cuenta que “la excitación sexual puede desencadenarse tanto por un estímulo mental como por un proceso puramente físico”, donde menciona también que la excitación sexual suele producirse durante el sueño, hasta en ciertos ejercicios físicos. “Algunos paralíticos pueden tener erecciones y orgasmos por estimulación genital directa, sin que ninguna información proceda o llegue del cerebro”.

Los orgasmos involuntarios también son presenciados en las violaciones sexuales. En un estudio que Estupinyà realizó en 1999, el 21 % de las 158 víctimas de ataque sexual afirmó haber sentido una reacción de placer durante la violación. A pesar de ello, relatan que la experiencia fue “mentalmente devastador”.

En ciertas ocasiones, el estrés generado por la agresión puede evitar una respuesta sexual. Estupinyà manifiesta que a su vez puede ocurrir lo contrario, “incrementando el flujo sanguíneo de los genitales y favoreciendo la lubricación”.

Este dato no solo fue constatado en mujeres, sino también en hombres que aseguran “que han experimentado placer durante abusos forzados”.

Excitarse y desear no es lo mismo

La incomprensión de una respuesta sexual positiva en una víctima de violación sexual ocasiona incomprensión y culpabilidad en ellos. Es por esto que este tipo de excitación involuntaria es la más grave y compleja.

Un hilo abierto por un terapeuta en el foro estadounidense Reddit, generó controversia sobre este tabú. “He atendido a más mujeres con este problema de las que puedo recordar. A menudo sale a relucir en algún momento durante la terapia, y es extremadamente violento e incómodo para la víctima hablar sobre ello. Sin embargo, una vez que se ha sacado a la luz la víctima puede observar su reacción con honestidad y empezar a sanar”, decía. El hilo obtuvo 4.000 respuestas al respecto.

La sexóloga María Esclapez explica el nudo del tema indicando que, “el deseo es un estado mental y la excitación es un estado físico (...) no tiene por qué haber deseo necesariamente para que se produzca excitación”. Aunque física y mentalmente un sujeto este cansado o sin apetito sexual, “se observe, en vídeo, alguna escena sexual. Al cabo de 10-15 minutos, atendiendo a todo lo que ocurre en esa escena, me gustaría que focalizaran la atención a sus genitales. Es un reflejo, las mujeres habrán lubricado y los hombres probablemente tengan una erección”.

Sin embargo, eso no quiere decir que la persona tenga ganas de mantener relaciones sexuales en ese momento.

“Cuando le sugieres a la gente la posibilidad de preguntarle a la pareja si quiere mantener relaciones sexuales o si le está gustando lo que se está haciendo, la mayoría no cree que eso ‘proceda’ porque entienden que ‘eso se sabe’ o ‘se nota’, cuando la realidad es que la respuesta fisiológica puede no ser concordante con lo que la pareja desea o piensa”, reitera la sexóloga.

Otras situaciones sin concordancia

La sexóloga Zoraida Granados manifiesta que existen otras situaciones en las que una mujer suele experimentar esta excitación involuntaria, “Cuando nos están realizando una prueba citológica, examen vaginal o rectal nuestro cuerpo, en estas situaciones de nervios, incluso desconocimiento de los procesos, puede reaccionar lubricando para anticipar y disminuir el dolor o incomodidad”.

Otro ejemplo de estimulación no deseada es la excitación genital persistente, denominada por la experta como “una excitación física (genital) excesiva y no deseada, que implica un aumento del riego sanguíneo en los órganos genitales y un aumento de las secreciones vaginales sin deseos de actividad sexual”.

En otros casos, esta se expone de una manera exagerada, “la excitación puede durar horas, días o meses y los orgasmos se producen uno tras otro, pero solo calman los síntomas por un momento para regresar más tarde, por lo que tener una vida normal resulta sumamente problemático”.

El desconocimiento sobre este tipo de reacciones corporales es el gran problema, cabe recalcar que las mujeres que lo padecen o lo experimentaron por medio de una violación sexual, sufren constantemente.

Pese a ello, las investigaciones médicas en las que ellas se convirtieron en sujetos de investigación, permitieron que esta excitación involuntaria o no deseada es mejor comprendida en la sociedad.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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