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¿El miedo te paraliza?, podría ser una fobia

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15 abr 2018 / 00:00 H.

Miedo desproporcionado es lo que existe detrás de una fobia. Su nombre proviene del griego fobos, que significa pánico.

Tal vez no para todos esté claro el sentimiento que experimentan las personas que padecen una fobia. En algunas ocasiones la razón de los miedos puede ser un objeto o situación bastante común.

Pánico, miedo y terror, definen perfectamente lo que sienten las personas al desarrollan una fobia. Esa sensación es involuntaria y, aunque generalmente ocurre luego de una situación traumática, no se pueden generalizar los motivos.

Si hablamos de miedos extraños, la lista es larga. El temor se esconde tras nombres complicados pero en situaciones bastante cotidianas; ni los pensamientos se salvan de estar en esta enciclopedia de cosas atemorizantes.

Un ejemplo son las fobias de impulsión, en las que pensamientos negativos –como hacer daño a sus seres queridos- invaden al individuo. El miedo en este caso es a perder el control. En otras personas, el miedo incluso los persigue hasta la cama. La somnifobia, o temor a dormir sin duda será un impedimento para un buen descanso.

El listado es largo, desde cosas tan cotidianas como plantas (Botanofobia) hasta situaciones comunes como socializar y hacer nuevos amigos (trastorno de ansiedad social -TAS-) no parece haber un punto claro de origen.

En el caso de Gabriela Jaramillo, quien lleva 29 años sobrellevando una fobia poco común, las señales iniciaron cuando tenía ocho años. Ella cuenta que su preocupación por el vómito llegó desde que era una niña, sin embargo fue diagnosticado cuatro años después cuando cumplió 12 años.

La joven piloto sufre Emetofobia, o temor a vomitar. Jaramillo cuenta que luchó mucho en los primeros cuatro años, ya que como su fobia es tan rara, los doctores no lograban precisar qué era lo que tenía. Lo que empezó con nauseas normales terminaban en ataques de pánico.

Cuando una fobia llama a puerta, todo cambia y en el caso de Jaramillo fue así. Una nueva rutina siempre cuidando qué comer y qué tocar; porque el pensamiento de que algo le pueda producir ganas de vomitar la obligaba a estar atenta a toda hora.

Ella reconoce que en los primeros años no llegó a afectarle tanto el hecho de tener una fobia, pero con el pasar del tiempo, se dio cuenta que -en su caso- era muy difícil deshacerse del miedo. “No hace mucho, cuando cumplí 27, me di cuenta que iba a pasar con esto toda mi vida”, señaló. Para la joven esto la llevó a experimentar ansiedad y depresión.

¿El miedo te paraliza?, podría ser una fobia

La gran incógnita: ¿Todos los miedos son fobias?

Pilas, que esto no es cierto. La psicóloga Miriam Mena, del Centro de Psicoterapia Bienestar, aclaró que hay una gran diferencia con la reacción de las personas ante las fobias y los miedos. Ella señala que el temor, en el caso de las primeras, puede llegar a ser paralizante e incluso desencadenar reacciones extremas. “Si ponemos un ejemplo con la fobia social, la persona puede llegar a aislarse en su casa”, sostuvo la experta.

La psicóloga sostiene que los miedos son controlables y razonables, es decir que pueden ser superados por el mismo individuo con un poco de empeño. Sin embargo, en caso de que este se vuelva intenso y paralizante, es una fobia. “El temor ya no te permite avanzar, y te congelas”.

Aunque no hay un detonante, Mena señala que los pensamientos de las personas influyen en la respuesta corporal. “El tipo de pensamientos es lo que les provoca esa sensación (paralizante)”.

Si hasta aquí te diste cuenta que tu miedo te provoca las sensaciones anteriormente descritas, tranquilo. Para estar completamente seguro los profesionales suelen utilizar un examen en base al Libro de Asociación Estadounidense de Psiquiatría DSM-5.

¿Cómo sobrellevarlo?

La psicóloga expresó que la terapia cognitiva conductual es la más habitual en estos casos. Lo primero será enfrentar los pensamientos negativos, luego viene la relajación e incluso el aprendizaje de ciertas habilidades sociales. El último punto sería enfrentar el miedo.

Mena dijo que todo es un proceso. Para vencer una fobia o para sobrellevarla, es importante trabajar por escalas, para poco a poco ir venciendo ese miedo. “No es de la noche a la mañana, además la persona tiene que estar dispuesta al tratamiento”, indicó.

La experta señaló que cuando la fobia no es tan extrema, el paciente puede superarla luego de varias sesiones. Sin embargo, en otros casos cuando no se logra superarla, por lo menos se presenta una mejoría. Todo con el fin de adaptarse y desarrollar su vida con normalidad.

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