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¡Iron Man baila por la vida en Guayaquil!

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15 ago 2019 / 00:00 H.

Iron Man llegó a Ecuador luego de salir de su natal Venezuela, en marzo de 2019, ante la situación económica de su país.

El hombre detrás del personaje del cómic de Marvel no es precisamente Tony Stark, sino Jeremy Hernández, quien se refugió en la calurosa Guayaquil en busca de oportunidades.

Venezolano de 26 años, Jeremy actúa como el Hombre de Hierro, dando espectáculos callejeros. Junto a su esposa Bárbara, quien encarna a Minnie Mouse y su fiel compañero, La Máquina de Guerra, muestra su talento en la transitada avenida Francisco de Orellana, buscando el sustento diario.

Procedente de Maracaibo. Hernández cruzó la frontera colombiana La Guajira hasta llegar a Quevedo (Los Ríos). Luego de siete días, tomó un bus que lo trajo a la urbe porteña.

“Estoy muy contento de estar en Guayaquil. La gente se ha pasado de bondadosa porque donde quiera que nos encontramos, con una sonrisa y un saludo nos dan a entender que somos valiosos para ellos. El cariño y el afecto es algo que no se exige ni se compra”, dice.

La jornada de trabajo empieza desde las 8:00 am hasta las 13:00 pm, tomando un break y volviendo al ruedo para terminar a las 16:00. Jeremy se levanta para asumir el compromiso de ser Iron-man. Desde esta hora junto a Minie Mouse y Máquina de Guerra arrancan con la demostración y el show que deja a los transeúntes y conductores emocionados por la forma de moverse y bailar con el peso de sus disfraces. Esto llama la atención de muchas personas alrededor de las ciudadelas aledañas a la Francisco de Orellana, quienes buscan sacarse una foto con los divertidos personajes.

“Nosotros trabajamos todos los días; también nuestras jornadas laborales están marcadas por el sol porque disfrazarnos y portar estos trajes la verdad que es muy caluroso. Además, no quiero que por trabajar tanto me de un ’yeyo’”, dice Jeremy, mientras abraza a Bárbara.

Al ritmo de la canción ’Con calma’ da rienda suelta al baile que improvisa al mando de un parlante. Es alrededor de medio minuto donde se para frente al semáforo en rojo justo en el paso cebra para realizar movimientos de reguetón —poco forzados— que animan a niños, jóvenes y adultos.

Asegura sentirse como un guayaquileño más que ha terminado por admirar al Ídolo del Astillero, mientras a la escena entran unos muchachos que lo acaban de contratar para un despedida de soltero.

Su esposa, de 22 años, lo alienta a salir adelante. “El cambio de moneda es abismal. Cuando estábamos en Colombia teníamos que hacer mínimo 10.000 pesos para poder solventar los gastos diarios, aquí en Guayaquil con cinco dólares podemos comer”, explica la joven, quien nunca pensó que daría vida a Minnie Mouse en las calles.

¡Iron Man baila por la vida en Guayaquil!

Sobre sus disfraces no da ningún detalle de fabricación: es un secreto. Pero menciona que está en la labor de nuevos trajes para sorprender al público de la urbe.

Frase

“Como un mensaje para mis compatriotas en el mundo: prefiero bailar y poner un disfraz que portar un arma y robar”

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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