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El ser humano es infiel por naturaleza

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20 ene 2020 / 00:00 H.
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A lo largo de nuestra historia como sociedad occidental hemos presenciado diversos escándalos por historias sobre infidelidades cometidas por personajes mundialmente conocidos, como lo fue el del expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y Monica Lewinsky o del príncipe Carlos y Camila Cornualles. En la actualidad, ya no es necesario que tu nombre resuene en cada medio para que los demás conozcan tus aventuras, el claro ejemplo fue el que vivió la pareja barcelonista que fueron captados en un momento incómodo. Y, aunque esto asombre y cause dolor, los seres humanos somos infieles por naturaleza.

La conservación de la especie no entiende lo que es la monogamia, solo le interesa tener el mayor número de combinaciones exitosas de ADN. La fidelidad es una decisión alejada del mecanismo asociado con la biología. No importa el género, hombres y mujeres están programados para procrear y para disfrutar de las relaciones sexuales.

La cultura moderna ha sido la causante de que pensemos que cada persona tiene su “otra mitad” con el que compartirá el resto de su vida. A pesar de que la poligamia se practica en diversas culturas, los seres humanos todavía tienden a la monogamia, y esta es algo reciente. Investigaciones de atropólogos han revelado que la endogamia (relación sexual entre hombres y mujeres de una tribu) y la exogamia (relaciones sexuales con mujeres de otra tribu) evolucionaron en la monogamia con el fin de imponer un orden sexual dentro de la sociedad.

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“No hay evidencia, ya sea biológica, primatológica o antropológicamente, de que la monogamia sea algo natural o normal para los humanos. Hay por el contrario, abundante evidencia de que las personas han sido y son propensas a tener múltiples compañeros sexuales”, escribió el profesor de psicología y autor del libro ‘El mito de la monogamia’, David Barash.

El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, argumentó en su libro ‘Civilization and its discontents’ que la civilización se funda sobre la represión de los instintos. Uno de ellos, el sexual, lo que la monogamia nos aleja.

La imposición social y religiosa ha causado que, durante generaciones, pensemos que el “amor romántico” es normal y que la realización de las personas está en el matrimonio. Aunque, en los últimos años, la tasa de separaciones se ha incrementado. En el Ecuador, en 2005 se registraron 11.725 divorcios; mientras que, para 2018, estos se duplicaron. En dicho año hubo 25.610 divorcios; es decir, de cada 10 mil habitantes 15 decidieron disolver sus uniones.

¿La monogamia es imposible?

“La persona decide si es fiel o no, y por qué quiere tener otra relación”, explica la psicóloga clínica, María de los Ángeles Núñez. La especialista consultada para EXTRA está de acuerdo con la teoría sobre que el ser humano es infiel, sin embargo, afirma que, si en medio de la relación se llega a un consenso sobre lo que permitirán durante la unión, el término “fidelidad” se convierte en un tema subjetivo, porque dependerá de lo que el otro está dispuesto a aceptar. Las traiciones se cometen porque la relación carece de algo o no esté funcionando bien, por ello es importante tener una buena comunicación con el otro.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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