ACTUALIZADO A LAS
01:02

Muñecas sexuales realistas, ¿esclavas de la fantasía?

I
12 feb 2019 / 00:00 H.

En los últimos años, en Europa, se ha popularizado un nuevo negocio que ha causado controversia: muñecas realistas de silicona usadas para dar servicios sexuales.

A principios de 2018, grupos feministas y concejales comunistas parisinos presentaron a las autoridades francesas una moción para que cerraran Xdolls, un burdel que funcionaba con esta dinámica. Los colectivos argumentaban que se trata de algo denigrante para las mujeres, informa BBC.

Sin embargo, las autoridades desestimaron la moción después de que la policía verificó la instalación y declarara que el negocio no incumplía ninguna ley ni normativa.

Los propietarios de este tipo de locales se defendieron diciendo que se trata de un lugar ético, donde no se explota a mujeres y que tienen una ventaja: no se corre el peligro de contraer una infección de transmisión sexual (ETS).

“No se trata solo de sexo”, explicó a BBC el fundador de Abyss Creations, una de las tantas empresas a nivel mundial que fabrica muñecas sexuales realistas.

“Hay personas que están muy solas, necesitan una compañía, pero por una razón u otra, no la encuentran. Para ellos, la muñeca es la respuesta”, agrega Matt McMullen creador de Real Dolls.

La primera muestra que se tiene de muñecas sexuales está escrito en el libro Las Metamorfosis (8 d. C) de Ovidio (43 a. C). En esta obra, Pigmalión, Rey de Chipre, ansioso por encontrar a la mujer perfecta, decidió esculpir a la pareja de sus sueños. Con sus manos forjó el cuerpo de una damisela blanca de marfil y la bautizó como Galatea. Eran tan hermosa que cayó profundamente enamorado. Su sentimiento era tal que, podía percibir cómo sus dedos se fundían en la “piel” de su amada, como si esta fuera de carne y hueso.

Esto sería evidencia de cómo el hombre ha buscado un sustituto del ser humano para sobrellevar la soledad que lo acongoja y satisfacer una fantasía, explica Sergio Sepúlveda para Cultura Colectiva.

Historiadores han descubierto que, en los siglos XV y XVII, marineros europeos, quienes pasaban semanas navegando en altamar no tenían como desfogar la libido que los consumía; por ello, con telas daban forma a muñecas cuya silueta se asemejaba a la de una mujer y le añadían una abertura que les permitía penetrarlas.

Seis siglos después, en la década de los sesenta —en pleno auge de la revolución sexual— las empresas comienzan con la elaboración y comercialización de muñecas inflables de silicón.

Estos juguetes eróticos han revolucionado la dinámica sexual de las personas. Hoy, los consumidores las prefieren más realistas: con una piel tersa y senos firmes como de una mujer en sus veintes. Pero con la “ventaja” de que “nunca les dirán no”.

Comercialización de las muñecas

En 2013, Brasil fue el escenario de una exposición realista en la que se subastó la virginidad de una muñeca llamada Valentina. La empresa que la creó aseguraba que era la mujer falsa que se podía confundir con una real. El material con la que se la fabricó se llama cyberskin.

El comprador gastó en ella 50 mil dólares. En general, estos juguetes para adultos están entre 5 a 10 mil dólares. Sin embargo, el valor puede subir si el cliente quiere alguna característica específica.

Personalizadas al gusto

Las muñecas realistas se pueden personalizar como el comprador desee. “Los clientes pueden elegir todo, desde el tipo de cuerpo, más o menos voluptuoso, hasta el tamaño de los senos, el tipo de pezón, el pelo y vestimenta”, explica para BBC un empleado de Abyss Creations.

No importa cuál sea la petición, por más estrafalaria que esta sea, si la persona tiene los fondos suficientes para costear, la empresa lo puede realizar. Por Abyss Creations han llegado parejas que piden muñecas con ciertas características y otros solitarios que quieren a una muñeca con 3 senos o de color rojo.

El futuro de las muñecas sexuales

McMullen se asoció con empresas tecnológicas para darle vida al proyecto RealBotix, en el que buscan convertir a las muñecas sexuales en robots inteligentes.

Este se manejaría desde una aplicación para smartphones y tablets que permitirán simular una compañera virtual. Los usuarios podrán elegir la personalidad de su muñeca y podrán interactuar con ella.

“Después lanzaremos una cabeza robótica que se puede ajustar a una muñeca y que podrás conectar a la app, con lo que te hablará desde su forma física y no desde el teléfono. Podrás tener una conversación con ella, se moverá, hablará, sonreirá y moverá los ojos”, detalla el fundador de Real Dolls.

Muñecas diseñadas para parecerse a niños

El canadiense Kenneth Harrison compró una muñeca con características de una niña a la empresa japonesa Harumi Designs. La muñeca fue interceptada en el aeropuerto y Harrison fue acusado de poseer pornografía infantil. Sin embargo, después fue declarado inocente, reporta BBC.

Noel Sharkay, profesor emérito de robótica e inteligencia artificial de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), cree que debería prohibirse la distribución de muñecas y robots sexuales diseñados para parecerse a niños.

De la misma manera, Sharkey opina que es hora de tomar conciencia y visualizar un posible futuro del sexo entre humanos y robots, pues estos deberían tener un límite. “Necesitamos legisladores que lo investigue y que el público general decida lo que es aceptable y permisible”, afirmó para BBC.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN