ACTUALIZADO A LAS
13:09
vacio
-- / --

Qué es la responsabilidad afectiva y por qué es importante

I
22 feb 2020 / 00:00 H.
    Image

Los acuerdos y reglas que se establezcan antes y durante una relación amorosa son importantes para que las personas no terminen con un corazón roto. En una época en la que ghosting y la infidelidad destruyen las ilusiones de una vida amorosa, lo preferible antes de caer en situaciones en las que tardaremos en sanar, lo mejor es comprender el daño que podríamos ocasionar; en pocas palabras: ser responsables afectivamente.

▶Lee: ¿Por qué es importante el amor propio?

La responsabilidad afectiva acarrea hacerse cargo de lo que podríamos ocasionar en el otro, esto incluye a nuestras amistades y familiares, pero cuando se habla de amor, el tema se amplía. De acuerdo al psicólogo clínico Samuel Merlano, la etapa de enamoramiento es el momento ideal para que la nueva pareja conozca lo que el otro está dispuesto a dar y aceptar. “Cuando se desglosa lo que significa responsabilidad hay dos palabras: responder y habilidad. La habilidad de responder a situaciones o circunstancias para llegar a ciertos acuerdos a través de una amplia comunicación asertiva, para que la pareja tenga claro lo que les gusta”, acota.

La responsabilidad afectiva nos enseña a cuidar al otro y, aunque es imposible evitarle el sufrimiento, sí podremos quitarle un dolor innecesario que vive entre las mentiras y engaños.

La madurez y la responsabilidad afectiva

La empatía es el eje en el que se halla la responsabilidad afectiva, pero solo se la podrá palpar en individuos que sean maduros emocionalmente. Por lo que, no podemos esperar que los demás comprendan el daño que está cometiendo, a pesar de que este sea evidente para nosotros. La psicóloga clínica, Daniela Paredes, aconseja que las personas acepten estar con alguien si este está al mismo nivel de madurez.

Según la especialista, en la medida en la que una persona se conozca así misma, y tenga una responsabilidad de sus actos puede estar con una pareja que tenga la misma madurez. “No quiere decir que si no haya construido una responsabilidad afectiva no hará a lo largo del tiempo”, agrega Paredes.

Aunque es el tiempo el encargado de darnos experiencia para que, a través de estas entendamos y estemos conscientes de nuestras decisiones que podrían afectar en estado anímico de los que nos rodean, la responsabilidad afectiva se puede construir gracias a los errores. Por ello, es una tarea individual que cada uno de nosotros tenemos consigo mismos para que lleguemos al punto en el que no seamos los causantes de serios problemas psicológicos en los que nos quieren.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN