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Relájate, el estrés puede matarte

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15 ago 2019 / 00:01 H.

El estrés es un estado de cansancio mental que desencadena varios trastornos como dolores musculares, de cabeza, trastornos digestivos, disfunción sexual, irritabilidad, falta de concentración, depresión.

Uno de los detonantes del estrés y la tensión son las preocupaciones y las rutinas. La economía y las obligaciones laborales pueden causar estrés, que se ha convertido en uno de los factores de riesgo para sufrir una cardiopatía isquémica, una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. Solo en 2016 hubo 15,2 millones de muertes a causa de ello.

El 15 de agosto de cada año se celebra el Día Mundial de la Relajación, específicamente para recordar la necesidad de dedicar un tiempo para la persona, para que se desconecte de situaciones agobiantes, el trabajo o las rutinas, antes de que el cuerpo, con el estrés, envíe señales de alerta.

A Juan (nombre protegido) no había un masaje que le aliviara los dolores en el cuello. Tampoco lo hacía el sexo. Tenía una rutina tan marcada que hasta la forma en la que tenía relaciones íntimas era igual cada vez: tardaba el mismo tiempo y hasta eyaculaba en la misma posición con cada mujer con la que pudiera estar. Sus parejas se quejaban de la monotonía que había en la cama. Tenía 36 años y presentaba todos los signos de estrés.

Relájate, el estrés puede matarte

Los niveles de tensión que manejaba este hombre, que ahora bordea los 45 años, eran tantos que empezó a sufrir de insomnio. Era antipático y dejó de asistir a eventos sociales por el mal humor. Cambió sus horarios: dormía en el día y trabajaba al anochecer. Se quedaba hasta la madrugada en sus labores. Se hizo asocial y solo pudo aliviar su tensión con medicina y terapia. Le recomendaron relajarse.

“La relajación es necesaria porque mantener niveles de tensión agota el organismo y el relajarse significa distender”, explica el psicólogo clínico Jorge Luis Escobar.

El profesional anota que así como los músculos se contraen y luego tienen que relajarse para poder cumplir su ciclo y poder mantenerse equilibrados, en la vida cotidiana es muy parecido. “Hay momentos de alta tensión, de tensión y de relajación, y tienen que existir esos momentos para procurarnos un equilibrio en la vida”.

De no haber ese equilibrio vienen las consecuencias. “Asociados al estrés existen varios trastornos de la salud: baja de defensas, problemas de ansiedad, tensión muscular, sensación de fatiga, algunas veces problemas con el sueño, irritabilidad, falta de motivación”, añade el psicólogo clínico Daniel Villavicencio Dillon reseña

El experto recuerda que a sus consultas han llegado varios casos de pacientes con estrés. Uno, el de Manuel (nombre protegido), quien acudía a terapia porque sentía que no podía manejar sus respuestas agresivas en el trabajo y eso le provocaba problemas de socialización. En las sesiones descubrieron que su escasa habilidad de comunicación le generaba frustración y consecuentemente estrés.

Escobar recalca la necesidad de recordar que el vivir bajo tensión “no es vida”. Ya que, aunque en nuestra sociedad podría considerarse como un valor agregado el hecho de soportar altos niveles de estrés, eso es errado. “Y esto es tan común que si se revisan las convocatorias a puestos de trabajos, muchas todavía utilizan las denominaciones que te dice: “para trabajar bajo presión”, cosa que está reñida con la parte de los factores de riesgos sicosociales”, agregó el profesional.

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