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Terapia sexual: cómo funciona y cuándo es necesario acudir a una

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14 sep 2019 / 00:00 H.

Un bache en la vida sexual de la pareja es impredecible. Una de la alternativas para resolverlo es la terapia sexual.

Similar a la terapia de pareja o matrimonial, este tipo de tratamiento incluye una conversación diseñada para ayudar a individuos y parejas a abordar los factores médicos, psicológicos, personales o interpersonales que afectan la satisfacción sexual.

El objetivo es ayudar a los involucrados a superar los desafíos físicos y emocionales para tener una relación satisfactoria y una vida sexual placentera.

El psicólogo y sexólogo Rodolfo Rodríguez explica que, como una sesión terapéutica, la de carácter sexual, radica en una de las esferas más íntimas de las personas. Indica que la sexualidad no solo abarca el acto sexual (coito), “abarca mucho más que eso”.

Tiene tres pilares fundamentales y cruciales que van a la parte terapéutica: la comunicación; el placer; y el amor. Estos corresponden a la función erótica del ser humano.

Rodríguez hace hincapié en que el terapeuta sexual y/o especialista en sexología que te atienda, tiene que ser un médico o un psicólogo; incluye a los psiquiatras también.

¿Cómo se desarrollan las terapias?

Durante la sesión, tratas la condición hablando de tus experiencias, preocupaciones y sentimientos junto con el terapeuta. En conjunto elaboran mecanismos de afrontamiento para ayudar a mejorar las respuestas en el futuro con el fin de tener una mejor salud sexual.

El profesional hablará solo contigo o en conjunto con pareja, para guiarte y ayudarte a procesar el problema que estés pasando.

En estas sesiones no se realizará ningún tipo de actividad sexual ni se mostrará algún tipo técnica para tener relaciones. La orientación buscará mejorar —en un entorno de apoyo y educativo— el manejo y aceptación de las inquietudes que pueden conducirte a la disfunción sexual, problemas en cualquier etapa del acto sexual.

También es posible que se te asignen tareas y trabajos que cumplir antes de acudir a la siguiente sesión.

En caso de existir un vínculo físico con tu problema sexual, podrás ser derivado/a a otro médico con la finalidad de hacer una evaluación conjunta y averiguar que puede estar generando la alteración.

¿Cómo saber si necesitas terapia sexual?

Rodríguez explica que una persona necesita terapia sexual “usualmente cuando hay una carencia o algún tipo de problemática en la forma que se comunica consigo mismo... Por ejemplo: “no sé que quiero en esta vida”, “no sé por qué escojo a este hombre o mujer”, “no sé por qué no tengo erecciones u orgasmos”.

Asimismo, cita otros escenarios donde un miembro de la pareja ‘no responde’: “Estoy con esta persona pero no siento placer; lo hago porque no me abandone”.

A estos se agregan los motivos comunes de problemas sexuales tanto en el hombre y la mujer tales como la disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo, entre otros.

El también psicólogo indica que una de las consecuencias de no asistir a tiempo a una terapia de este tipo cuando es requerida, “es que el trastorno de la persona se va a hacer crónico”.

“Este individuo va a ‘anestesiarse’, va a entrar en negación, y va a llegar un momento en que la carga y su mente no va a responder y se puede tornar en un trastorno psicológico mucho más serio”, dice Rodríguez.

¿Qué beneficios trae consigo la terapia?

El profesional detalla que los beneficios principales para la persona son encontrarse así mismo, reconocer sus fortalezas, replantearse su proyecto de vida, (volver a) sentir placer; recuperar el amor propio (autoestima); “y por ende luego compartir todo esto con el ser querido”, acota.

También permite innovar y adaptar el sexo a nuestras necesidades, generando así una sexualidad saludable.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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