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Vibradores, no siempre fueron de uso sexual como pensamos

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10 ene 2019 / 00:00 H.
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Los vibradores podrían ser el juguete sexual más popular a nivel mundial. Este aparato viene en distintas presentaciones, tamaños y formas y funciona como un complemento al momento de la actividad sexual o para la masturbación.

Pero su uso no fue siempre el mismo; hay historias, mitos y verdades alrededor de los vibradores.

Supuesto ‘sanador’ de histeria

Vibradores, no siempre fueron de uso sexual como pensamos

Una de esas versiones es que el vibrador era utilizado para ‘curar’ la histeria y otras dolencias más como el insomnio, la parálisis, la neuralgia, epilepsia, ciática, lumbalgia, gota, sordera, vómitos, estreñimiento, hemorroides y dolores de garganta.

Aquellas mujeres a finales del siglo XIX que sufrían dolores de cabeza, insomnio, calambres, pérdida de apetito, irritabilidad o mal humor, eran candidatas para someterse al vibrador en reemplazo de un masaje pélvico, altamente solicitado en aquella época.

El artefacto era utilizado supuestamente para llevar a las pacientes al orgasmo y que de esta manera sus ‘dolencias’ desaparezcan. ¿Cómo surge esa historia? En ese tiempo los vibradores eran comercializados en periódicos, literatura médica y revistas.

Uno de eso anuncios, difundido alrededor de 1904, mostraba a una mujer relajada, sentada con la cabeza ligeramente ladeada y con un médico con un chaleco blanco parado detrás de ella.

El galeno tocaba su cuello, y en sus manos tenía un artefacto metálico con un cable grueso de color negro, el cual estaba diseñado para aliviar la tensión y masajear a los pacientes.

Esta imagen fue la que posteriormente hizo creer que su uso en aquella época era de uso sexual. Sin embargo en la imagen no se muestra ninguna referencia de que el vibrador fuera empleado para provocar orgasmos.

Lo que sí es cierto es que los vibradores fueron método más sencillo para los médicos de ese tiempo que daban masajes pélvicos. Y eso se indicaba en dicho panfleto con el siguiente mensaje: “se evita el 50% de la fatiga de los masajistas” y “se obtienen resultados infinitamente mejores en el tratamiento”

Pero, ¿entonces por qué se siguió creyendo que era un instrumento sexual para provocar orgasmos? El culpable fue un libro.

Un libro con teorías cuestionables

Vibradores, no siempre fueron de uso sexual como pensamos

El libro The Technology of Orgasm: “Hysteria”, the Vibrator, and Women’s Sexual Satisfaction (La Tecnología del Orgasmo: “histeria”, el vibrador, y la satisfacción sexual femenina), publicado de 1999 y escrito por la historiadora Rachel Maines, sugería diversas alegaciones cuestionadas sobre el uso de este dispositivo.

En este texto, Maines describe una teoría acerca de cómo los vibradores se convirtieron en una herramienta para el tratamiento de la histeria orgásmica. En resumen, el alivio para la histeria se daba al provocar “paroxismos” (estimulación intensa) en las mujeres por medio de la masturbación.

Esos cuestionamientos fueron señalados por una historiadora de tecnología en el Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, en calidad de coautora de un estudio publicado en el Journal of Positive Sexuality.

Hallie Lieberman explica a la BBC sobre su artículo que “entre lo que sabemos sobre la historia de la sexualidad, parece improbable que los médicos lo hicieran (masturbar a sus pacientes como forma de tratamiento)”.

La profesional indica que pese a que en las décadas de 1900 y 1910 se usaban dispositivos mecánicos (vibradores), anunciados como masajeadores de espalda o cuello, no hay evidencia de que se haya utilizado para la masturbación femenina previo a estas décadas.

“Con respecto a masajear mujeres hasta el orgasmo, no hay evidencia de que esto haya ocurrido en el consultorio médico”, afirma Lieberman.

Su camino al plano sexual y actualidad

Vibradores, no siempre fueron de uso sexual como pensamos

En Estados Unidos y Reino Unido, entre otras naciones, las leyes de obscenidad por muchos años impidieron a las empresas anunciar dispositivos para el placer sexual.

Los aparatos pasaron del aspecto médico al consumidor gracias a una declaración publica de la Asociación Médica de Estados Unidos en 1915, en la que establecía que los vibradores para uso médico eran “un delirio y un engaño”. Es decir su efecto era psicológico y no médico.

Esto hizo que sus comercializadores cambien su público hacia los consumidores. Lieberman narra a la BBC que “(los vibradores) se veían como un aparato de ocio para las mujeres.”

Además eran anunciados en medios impresos como “el New York Times, el Chicago Tribune y en todo el Reino Unido” y con el paso del tiempo, esos anuncios se fueron sexualizando de manera sutil.

La historiadora menciona que “el tipo de vibrador que conocemos hoy comenzó a aparecer en los años 50 y se volvió más común y abiertamente vendido en los años 60, pero todavía era polémico”.

En varios lugares del mundo, todavía hay controversia por la promoción y venta de vibradores. En el estado de Alabama (EE.UU.), por ejemplo, las leyes de obscenidad todavía prohiben la publicidad y la venta de vibradores.

Vibradores, no siempre fueron de uso sexual como pensamos

Pese a las restricciones, es el juguete sexual más común y altamente solicitado por quienes buscan nuevas experiencias en este ámbito, tanto mujeres como hombres.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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