ACTUALIZADO A LAS
01:04

Garañón boxeador

E
03 dic 2018 / 00:01 H.

El compadre Garañón, Puñetere, Jocelito y más personajes son los que da vida el actor y director Fernando Villarroel. Es fácil encontrarlo grabando, pero hay algo que pocos sabían. Desde hace 18 años es boxeador. Sí, el deporte de los guantes, el cual siempre practica y dedica muchas horas.

Ahora entrena para una competencia a nivel nacional que se desarrollará en Guayaquil.

Lejos de las cámaras, el maquillaje y los personajes, Fernando se pone vendas en las manos, luego los guantes y a dar puñete que da miedo.

A pocas cuadras del Capwell y de la mano del entrenador Raúl Gamboa, el actor es todo un boxeador de la categoría medianos, o sea de las 178 y 182 libras.

Nos sorprende verte boxeando, pocos saben que eres un hombre de los puños.

“Soy de los 70 y fue una época dorada del boxeo. Crecí viendo el box de Alí, Sugar Ray Leonard, Mano de Piedra. Mi papá era aficionado y también lo practicó”.

El Villarroel boxeador

¿Cómo quién soñaba ser?

No tenía un referente. El box era una afición, no es que soñaba ser boxeador, lo que quería ser era ciclista o futbolista. Pero lo que al final me guió la vida fue el arte.

Recuerdo que veía las películas de Bruce Lee, salía y me creía ese personaje.

¿A los cuántos años te subiste en el ring?

Tenía 27 años y practicaba con la selección de Guayas y boxeadores de Emelec. Poco a poco asimilaba todo hasta cuando ya estaba en plena pelea. Claro que me han pegado, pero así es este deporte. ¿Era el deporte o la actuación?

Todos los niños tenemos varios dones. Claro que tenía varias actitudes, capaz en mi época no había quién vaya descubriendo para lo que eres bueno. Creo que por eso nunca fui bueno en el colegio, ojo en la escuela sí era excelente estudiante. Luego me dediqué a la música y estudié en el conservatorio. A los 18 años me meto en la actuación.

Personajes de box nunca haz hecho en teatro y televisión.

Mi idea era realizar una película seria sobre este deporte, pero nunca lo pude hacer. Antes solo lo hacía en exhibición, ahora participo en campeonatos donde las cosas son de verdad.

¿El boxeo en qué te ha servido?

Mucho, diría en todo, en mi profesión y en la vida profesional. Primero es un deporte completo, te sirve para la parte cardiovascular. Estimula todos los sentidos. Aprendes a moverte en espacios pequeños y cuando eres actor hay ratos que nos desarrollamos en lugares chicos. Te fortaleces y te enfrentas a tus miedos y los vences.

¿Algún día estabas tan enojado que querías dar puñetes sin guantes?

Nunca, con este deporte aprendes a controlarte. Sabes que una es la pelea callejera y otra cosa el box. Al ring solo suben los valientes y hasta te saca el estrés. Esto es vida, al final de la práctica terminas con un abrazo entre los competidores.

La vida tiene obstáculos y a veces tienes miedo de enfrentarlos y el box tiene en el fondo lo mismo, salir a enfrentarte. Si eres disciplinado te vuelves un mejor ser humano.

¿Cómo sacas tiempo para el box?

Saco tiempo todos los días.

¿A qué le darías un puñete?

A la mentira, que es el principio de todo mal.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

LEE TAMBIÉN
LEE TAMBIÉN