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La historia de Alberto Montaño: el futbolista que se hizo pastor y fue feliz

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22 may 2020 / 00:01 H.

Lo había visto como jugador en aquella sagrada tarde del domingo 2 de julio de 1996, cuando él, Alberto Montaño, puso la cabeza para el gol ante Argentina. Sí, ante los albicelestes, a quienes le ganamos 2-0. El otro tanto fue de Eduardo ‘Tanque’ Hurtado.

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Ahora lo tenía en un púlpito, hablando de la palabra de Dios, un pastor del Evangelio. No obstante, en mi mente está el minuto 51 ante los argentinos. Centro de Álex Aguinaga, trata de meterla Máximo Tenorio, pero aparece la cabeza de Montaño. Gol. Algarabía nacional. Montaño celebra. Sorprende.

Hablamos del exdefensa de Barcelona y de la selección de Ecuador, que hizo que el mundo vea la camiseta con la leyenda ‘Atletas de Cristo’ en el festejo de ese gol en el estadio Atahualpa de Quito.

Antes le decía Alberto, ahora lo llamo pastor Montaño.

SOÑÓ LA LOCURA

Tres días antes del 2 de julio de 1996, Alberto soñó lo que le iba marcar el resto de su vida. Estaba concentrado en Quito con el delantero Ángel Fernández, quien era el único al que le confesó que estaba seguro de que iba hacer un gol ante Argentina.

Eso una locura, pero Montaño lo había soñado. Eso sí, aunque tenía una premonición, no tenía ni idea de cómo iba a ser ese tanto.

Veinticuatro años después nos revela el secreto: “Las camisetas las había mandado a pintar en Guayaquil, eran bastantes y las repartí a los compañeros, algunos me dicen que todavía las tienen. Luego sueño lo del gol, pero yo me decía ‘¿cómo lo voy hacer si no soy delantero?’, pero me soñé festejando la anotación”.

La historia de Alberto Montaño: el futbolista que se hizo pastor y fue feliz
Alberto Montaño con la camiseta del Atlanta de Argentina.

“Te soy sincero yo solo esperaba que llegue gol, tenía esa seguridad, pero no la idea de cómo iba a entrar la pelota. Tres días antes sabía que lo iba a convertir”, explica Montaño, quien tiene el título de director técnico y también le ha tocado representar a jugadores.

¿Y lo del gol? Eso era un regalo de Dios, asegura.

Porque era más fácil que Máximo Tenorio lo convierta, pero la pelota le llega a Montaño y estalla el estadio, le ganábamos a Argentina por las Eliminatorias, con el legendario Daniel Pasarella como entrenador de la visita.

ATLETAS DE CRISTO

Hoy es más común que la celebración de un gol incluya arrodillarse y alzar las manos para darle gracias a Dios o a la divinidad en la que se crea. Se puede decir que esto tuvo sus inicios en los años 90 en Ecuador.

El ‘culpable’: Montaño, pero su sencillez hace que no lo acepte. Porque esos festejos se iniciaron en canchas ecuatorianas y él fue el propulsor.

Todo comenzó en 1995, el marcapunta José ‘Lupo’ Guerrero era evangélico y estaba en Barcelona. Se trata del padre de ‘Chiqui’ Guerrero, hoy futbolista de Independiente del Valle.

“En 1995 había quedado campeón con Barcelona, pero eso no me llenaba, me sentía vacío y veía cómo Guerrero oraba y leía la Biblia. Yo le pedía que me hablara de la Palabra de Dios”, recuerda.

“Así comencé, la gente dice que era porque yo tenía otros problemas, no es así. Esto nunca lo he dicho, la primera vez que oré, esa noche dormí de lo más feliz y al otro día me sentía diferente, así me dije a mí mismo que eso era lo que quería en mi vida” rememora Alberto.

No estaba ni en drogas ni era borracho, aclara. Solo sentía su corazón vacío, ni los triunfos ni los logros deportivos podían llenarlo.

“Hoy a mis 50 años, puedo decir que fue una decisión de Dios”, comenta Montaño.

LO MIRABAN MAL

Montaño fue el propulsor de los Atletas de Cristo en Ecuador. Era una corriente que se iniciaba en Brasil, país donde futbolistas y deportistas de diversas disciplinas hablaban de manera abierta de su relación con la religión y Jesucristo.

La historia de Alberto Montaño: el futbolista que se hizo pastor y fue feliz
Montaño como pastor de la iglesia a la que asisten muchos jugadores de fútbol.

En los 90 fui testigo como periodista deportivo de que estas reuniones entre futbolistas cristianos no agradaban a ciertos dirigentes y hasta a un entrenador de la Tricolor.

“Pensé que no lo sabían. Pero fue duro en los 90. Hubo malas caras de algunos dirigentes, creían que eran reuniones que hacían daño al grupo, pero no era así. Solo hablábamos de la Palabra de Dios”, dice Montaño, ahora entre risas, recordando como una anécdota eso que en su momento generó tensiones.

Nos confirmó que fue verdad que hasta pudieron sacarlo de la selección por ser la cabeza principal del movimiento Atletas de Cristo.

“A muchos no les gustaba, pero mi compromiso y lo que Dios quería era que hable de su palabra. Gracias a Jesucristo, esto ahora ha cambiado” dice nuestro personaje, a quien lo acusaban en su etapa de futbolista de quedarse hasta altas horas de la noche despierto, pero no farreando, sino hablando de las Sagradas Escrituras.

PASTOR ALBERTO

No tiene la fecha desde cuándo es pastor de los Atletas de Cristo, que ahora tienen Iglesias en Guayaquil, Durán, Riobamba y otros rincones del país.

Ha sido el formador de pastores que fueron futbolistas, como Narciso Mina, goleador de Barcelona, y el defesa Lizandro Torres.

Montaño, tiene estudios de Teología en Chile y licencia de pastor. Dice que lo más importante fue el llamado que tuvo para ser un predicador.

Alberto Montaño tiene 25 años hablando de Dios. Y pensar que en los 90, periodistas y dirigentes lo criticaban y lo ponían en una disyuntiva que él veía absurda. ¿Eres pastor o futbolista?, le dijo más de uno.

Alberto paseó su clase por Barcelona, Santiago Wanderes de Chile, Espoli, Delfín, D. Cuenca, Juventud Antoniana y Atlanta de Argentina. También ha sido entrenador.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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