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“Si les gusta, que me digan Anangodios”

Quito ·
D
05 ago 2018 / 00:00 H.

Sonríe cuando escucha que algún hincha lo llama por su nuevo sobrenombre: Anangodios. Juan Luis Anangonó se mantiene humilde, pese a la popularidad que está ganando en la escuadra alba, no puede ocultar la emoción de ser reconocido como el salvador y nueva figura de Liga de Quito.

El artillero habló en exclusiva con EXTRA acerca de su búsqueda de la titularidad en la plantilla de Pablo Repetto. Sus goles en los minutos finales han permitido que Liga gane o empate partidos. Marcó el 1-1 frente a Aucas (cuarta fecha, 93 minutos), el 2-1 y 3-2 frente a Independiente del Valle (fecha 7, 82’, y fecha 16, 88’), el 1-0 ante Barcelona (jornada 12, 61’) y el 2-1 ante Emelec (jornada 2 de la segunda etapa, 93’).

Además, confesó que el fútbol fue su sueño desde que era un niño, junto con su medio hermano, Juan Carlos Anangonó, quien milita en Aucas. Con apenas 15 días de diferencia en sus edades, estos dos ‘ñaños’ han tenido la oportunidad de enfrentarse como rivales en el fútbol nacional.

Más conocido por la hinchada liguista como Anangodios. ¿Cómo le cae este sobrenombre?

Lo tomo con mucha tranquilidad: yo no pierdo la cabeza, aunque tampoco es algo que me disguste. Si a la gente le gusta y le cae en gracia, entonces que lo usen.

Ese nuevo apodo se debe a que sus goles salvan los resultados en los últimos minutos. ¿De dónde le nace la racha goleadora?

Es el no bajar los brazos, sino hasta que el árbitro pite el final del partido. Nosotros, como equipo, hemos aprendido a trabajar hasta el último minuto, incluso cuando parece que el resultado está liquidado. Pero yo aprendí a no conformarme, sino hasta que el partido ha llegado a su final, recién ahí es cuando un resultado es definitivo, no antes.

¿Cómo ha sido su búsqueda de la titularidad en Liga de Quito?

Siempre he puesto la misma cantidad de trabajo y de esfuerzo, así como cuando no me tocaba jugar como titular, siempre me he esforzado mucho. Si algo he aprendido es que uno tiene que apoyar a su equipo, ya sea como titular o desde la banca de suplentes.

¿Cómo se acopla con el resto de la plantilla en la zona ofensiva tras la salida de Hernán Barcos?

La ausencia de Barcos se va a sentir siempre, porque él le dio mucho a Liga y es un ídolo. Pero en el momento del fútbol nadie es indispensable, tenemos importantes variantes en la zona ofensiva y varias alternativas para el ataque. Hoy no está Hernán, aunque siempre lo vamos a recordar como lo que representó para el equipo: un gran líder, una gran persona, un ídolo, un excelente jugador y cómo fue parte fundamental de conseguir lo que alcanzamos, que fue ganar la primera etapa (del torneo), y por eso siempre le vamos a estar agradecidos.

¿Siempre soñó con ser futbolista profesional?

Estoy dedicado al fútbol profesional desde los 16 años, pero empecé a jugar desde pequeño, siempre en los equipos de la escuela y del colegio. Mi papá jugaba en mi tierra (Valle del Chota), pero amateur, y ahora mi hermano y yo (Juan Carlos Anangonó, de Aucas) estamos dedicados a lo que siempre quisimos, que es el fútbol profesional.

¿Ha tenido la oportunidad de enfrentarse profesionalmente con su hermano?

Sí. Cuando él jugó en Barcelona y yo acá en Liga, sí hemos tenido la oportunidad de jugar frente a frente.

¿En la cancha queda atrás el parentesco?

Me llena de orgullo tener un hermano que haya cumplido sus sueños de ser futbolista, igual que yo. Y me llena de orgullo poder compartir con él y darme cuenta del gran profesional que es. Jugar en contra o jugar como compañeros con él es una alegría inmensa para mí, el poder compartir algo que los dos siempre soñamos, desde que éramos niños. Aunque seamos rivales de vez en cuando, para mí siempre queda el parentesco y ese inmenso orgullo que me hace sentir mi hermano.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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